Un poco de historia
El 8 de marzo es reconocido históricamente como el día en el que 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo.
El motivo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar. Sin embargo, el resultado fue la muerte de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica.
Pero ya desde 1910 se había proclamado el 8 de marzo en la ciudad de Copenhague, Dinamarca como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, esta moción fue presentada por Clara Zetkin quien fue la que impulsó el “Movimiento Femenino de la Socialdemocracia Alemana” para luchar por el derecho al voto femenino y por la igualdad de derechos y Kate Duncker quien fuera la representante del Partido socialdemócrata, en homenaje a las mujeres caídas en la huelga de 1908 y a muchas otras que fueron reprimidas de manera violenta en 1910 al buscar el derecho al voto y la igualdad de derechos y en muchos otros acontecimientos más.
Y, ¿qué pasa en la actualidad?
Mencionando un poco de contexto histórico, ahora pasamos a la actualidad, pese a los avances que el desarrollo tecnológico y la lucha del movimiento de mujeres y la clase trabajadora han llevado adelante, hoy en día la opresión sigue existiendo, las mujeres siguen muriendo, persiste una falta de interés por parte del Estado, como por ejemplo, no debemos olvidar la inoperancia del Organismo de Investigación Judicial (OJ) cuando se trata de ayudar a familiares de víctimas de violencia patriarcal, también la famosa “Guía de prácticas de seguridad” del INAMU, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que precariza las vidas de las mujeres de clase trabajadora y el tiempo que se tomó el Presidente Carlos Alvarado para firmar la norma técnica. Todos estos casos son una muestra de la opresión que vivimos las mujeres día a día y en donde somos las mujeres de la clase trabajadora las que nos vemos más afectadas; por ejemplo, en el acuerdo con el FMI, ¿por qué el dinero que se destina al pago de la deuda, la cual tenemos que pagar la clase obrera, no se destina para la creación de refugios y líneas de apoyo para familiares y víctimas de violencia? Esto demuestra que el Estado no quiere ni hacer lo mínimo que debería estar haciendo, nos obliga a pagar una deuda que no creamos nosotros ni nosotras, se sigue apreciando a beneficio de quien opera este gobierno, no nos permiten abortar, nos reprimen cada vez que salimos a exigir nuestros derechos y ahora nos ponen a escoger entre dos candidatos presidenciales que están en contra de los derechos de las mujeres y además quieren llevar adelante la agenda de ajustes del FMI.
Estos dos políticos llegaron a la segunda ronda elegidos por una minoría, tengamos presente el nivel de abstencionismo que hubo en las pasadas elecciones; aquí notamos que las opciones que nos están ofreciendo no son del agrado de la mayoría de costarricenses, pero, aun de esta manera, nos lo venden como el único remedio. Desde el movimiento de mujeres sabemos que no es así, por esa razón luchamos para proponer otra solución.
Dos candidatos distintos, ninguna opción
El primer candidato, José María Figueres ha manifestado abiertamente estar en contra del aborto, pese a que es una realidad que afecta a las mujeres de la clase trabajadora, desde ya podemos apreciar que Don José María es un enemigo de los derechos de las mujeres.
José María en su plan de gobierno actual tiene la intención de reforzar la Fuerza Pública, dicho esto, vayamos unos años atrás, a la famosa huelga del 95, en donde históricamente conocemos lo ocurrido, represión de la más violenta hacia los manifestantes, represión hacia la clase trabajadora y esto es importante nunca olvidar; porque, con estos antecedentes y con dicha cláusula en su plan de gobierno podemos prever que pasará exactamente lo mismo, mano dura hacia la clase obrera.
El partido al cual pertenece Figueres es el Partido de Liberación Nacional (PLN), un partido con una larga historia en lo que respecta al empobrecimiento de la clase trabajadora, no ignoremos como se logró aprobar el tratado de libre comercio (TLC), con engaños hacia la población más vulnerable. A trece años de que entrara en vigor este tratado, somos testigos de que la clase burguesa de este país fue la que se benefició por ello y seguimos siendo la clase obrera los más afectados.
Por otro lado, tenemos al candidato a la presidencia Rodrigo Chaves quien como sabemos tiene varias denuncias por acoso sexual, una persona con este tipo de mancha es su currículo demuestra el nulo respeto que tiene por las mujeres, con esto, podemos suponer que no va a velar porque se defiendan nuestros derechos.
Relacionado a Chaves hay un acontecimiento muy importante y es que éste fue ministro de Hacienda en el gobierno del PAC lo que lo coloca como responsable directo del ajuste fiscal contra el sector público, con esto podemos notar que este candidato tampoco tiene el interés de gobernar para la clase obrera.
Ningún candidato en su plan de gobierno menciona algo acerca del aborto, es claro que no es su interés principal, nunca lo ha sido y nunca lo será; para ambos candidatos es mucho más importante el generar riqueza para beneficio propio y para los de su clase, que velar por los derechos de las mujeres y de la clase obrera.
En estos momentos el desempleo está cada vez más afectando a la clase trabajadora y más que todo a las mujeres quienes no tienen la misma igualdad de condiciones que los hombres de su misma clase. Devolviéndonos un poco al inicio de este artículo reiteramos que la opresión que vivimos las mujeres sigue sucediendo y seguirá de esta manera si permitimos que este tipo de candidatos llegue a la presidencia, aquí no hablamos del menos malo, no existe tal cosa, ninguna parte nos benefician en nada, está muy claro que su atención está enfocada en enriquecer a los suyos y empobrecer a los nuestros.
Es acá donde podemos concluir que ningún candidato representa los intereses de la clase trabajadora. Por estas razones les invitamos este 8M a marchar y a continuar organizándonos por el aborto legal, por un encuentro nacional de mujeres, ni una menos y no más ajustes del FMI, que la crisis no la paguemos la clase obrera. |