Este martes, el Frente de Izquierda, a través de la banca de Alejandrina Barry, presentó un proyecto en la Legislatura porteña para declarar el máximo repudio a la represión llevada adelante por la Policía de la Ciudad contra las y los trabajadores, estudiantes, artistas y directores de la industria cinematográfica frente a la sede del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y la detención de tres manifestantes.
El lunes por la tarde, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimió a trabajadoras y trabajadores del cine que reclamaban en la puerta del INCAA. En el marco un fuerte operativo policial hubo golpes y empujones contra quienes se manifestaban y al menos tres personas detenidas.
Directores, artistas y trabajadores del sector se manifestaron en las puertas del Instituto de Cine para rechazar la destrucción del sector y exigir la renuncia de Luis Puenzo, director del organismo, quien, a última hora, se conoció que sería removido de su cargo por el Ministro de cultura.
La respuesta por parte de la Policía de la Ciudad a los reclamos “fue el armado de un enorme operativo policial. Cerca de las 17 y ante una movilización realmente masiva en frente de la sede del Incaa, la Policía de la Ciudad comenzó a provocar y a reprimir a los manifestantes para habilitar a los golpes el tránsito. No conformes con reprimir esta protesta, los efectivos detuvieron a tres manifestantes”, dice el proyecto.
Mientras el gobierno nacional aplica el ajuste que exige el FMI, Larreta se encarga de reprimir las protestas que se dan en la Ciudad. A ambos lados de la grieta se busca instalar un un clima cada vez más represivo desde los grandes medios, con aportes de funcionarios del gobierno nacional y de la oposición de derecha.
Como figura en el documento presentado por el FITU, “en nuestra ciudad desde los más altos cargos ejecutivos se promueve y fomenta una política cada vez más represiva y de criminalización de la protesta social. Así es que ante cada marcha masiva las provocaciones o las represiones policiales son una constante y lo mismo ocurre con las mujeres que ante la brutal crisis social y de falta de viviendas procuran construir un hogar y son desalojadas a palazos junto a sus hijes”. |