La convocatoria que tuvo cita en el edificio sindical de la Sección 9, surgió como primer paso en la unidad de sectores en lucha. Y es que la NCT aglutina a sectores combativos del movimiento obrero como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Caja de Ahorros de los Telefonistas (SNTCAT), el Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda México (STUHM), el Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior (SUTIEMS), entre otros.
Si bien esta reunión es un primer acercamiento, han salido acuerdos como el de levantar un frente contra la reforma educativa y por la estabilidad laboral, una comisión para vincular las acciones entre la NCT y la CNTE y un foro para los sistemas de educación media superior hacia el 27 de agosto en el auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía de la UNAM.
Desde la última Asamblea Nacional Representativa (ANR), citada como plenario abierto a las organizaciones sociales y sindicales, se lanzó la política de unidad con las luchas en curso. Distintas intervenciones apuntaron a la necesidad de que la CNTE pasara de la mera convocatoria a movilizaciones a una política más clara de unidad con los sectores en lucha, planteando a los jornaleros de San Quintín como un ejemplo de trabajadores combativos y un potente aliado, así como la necesidad de respaldar al sector salud que inicia su lucha contra la privatización de su sector.
Frente a la reforma educativa, que implica no solo un ataque a la educación básica sino a la educación media superior y superior, así como un ataque directo a la educación pública en su conjunto, profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México propusieron un Encuentro Nacional de Docentes de Educación media superior y superior.
Como acuerdos de la ANR, el magisterio combativo llamó a movilizarse a nivel nacional este viernes 14 de agosto y para el próximo 21 de agosto llamó a respaldar la movilización nacional del sector salud.
¡Unidad de todas las luchas!
Lo que hoy se refleja en una primer reunión entre direcciones sindicales de la NCT y la CNTE, las distintas participaciones en la ANR proponiendo una política más clara de unidad y las diversas propuestas que tratan de ligar al magisterio combativo con los docentes de educación media superior y superior, no es sino un reflejo claro de los trabajadores de la necesidad de tejer una alianza para potenciar su lucha.
Si bien hoy la reunión de la NCT y la CNTE expresa un intento de unidad por arriba, no se avanzó en un plan concreto de lucha, no podemos negar el carácter progresivo que tiene y que es un atisbo hacia lo que podría ser la puesta en pie de un frente único de trabajadores contra las reformas estructurales.
No es gratuito que la política de la dirección de la CNTE y de otros sindicatos gire y se comience a vislumbrar la necesidad de un frente único. El ataque al magisterio oaxaqueño con la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y la militarización del estado y ahora de las escuelas, puso en evidencia que pese al gran potencial del magisterio combativo, no basta con las propias fuerzas y es necesario aglutinar el descontento entre trabajadores y sectores populares. Para lo cual el magisterio puede jugar un rol clave en el llamado a las direcciones sindicales democráticas, los trabajadores y el pueblo pobre.
Los trabajadores de distintos sindicatos han mostrado su simpatía y apoyo a la lucha magisterial, desde los diversos sindicatos que se aglutinan en la NCT, estudiantes a lo largo del país con paros memorables y acciones en apoyo como el 13 de septiembre del 2013, con asambleas masivas en distintas universidades y grandes movilizaciones, trabajadores de secciones bajo el control charril del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como la sección 36, hasta trabajadores que se aglutinan en la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).
La privatización del sector salud afecta a millones de trabajadores a nivel nacional, hoy este sector va saliendo de a poco a las calles y es un potente aliado del magisterio. Lo mismo que la NCT, donde la dirección de la central tiene que discutir cómo avanzar de manera más orgánica hacia un frente único, no solo en acuerdos entre direcciones, sino llamando a asambleas de base en todos sus sindicatos para que la base se haga parte de las decisiones de manera democrática.
Escuela por escuela, zona por zona
En Oaxaca frente a las declaraciones del magisterio combativo de no iniciar el periodo escolar, la Gendarmería comenzó a militarizar las escuelas con la careta de hacer reparaciones y mantenimiento a las escuelas.
Frente a la militarización de las escuelas por parte de la Gendarmería, la campaña de criminalización de los docentes combativos y la excusa de una mejor educación para la niñez pobre a nivel nacional como careta a la evaluación punitiva, es necesario que el magisterio fortalezca su proceso de lucha desde la base, escuela por escuela, zona por zona. Con asambleas donde los docentes decidan democráticamente el rumbo de la lucha, donde se escojan delegados desde la base, rotativos, revocables y con mandato de base, delegados que apunten hacia un gran congreso magisterial, como propone la CNTE hacia el 12 y 13 de septiembre.
Hay que levantar la consigna: “Que todo funcionario gane lo mismo que una maestra” como se ha venido haciendo desde La Izquierda Diario.
Es necesario que la CNTE tenga política para unir a los sectores que hoy rompen con sus direcciones charriles del SNTE. Que empalme con los docentes de educación media superior y superior y que llame a las centrales sindicales que se reclaman democráticas, a las organizaciones en lucha a un gran encuentro nacional donde se pueda definir un plan conjunto para luchar contra las reformas estructurales. |