Nos dimos cita docentes de educación básica, media superior y superior de diferentes estados del país; del INAH, INEA y el DIF; trabajadores del arte y la cultura, pertenecientes a espacios como PILARES, FAROS, TAOC y el RULE; periodistas de Notimex, en huelga desde hace más de dos años; trabajadores de call centers y obreras automotrices de General Motors, entre otrxs.
El denominador común fue la denuncia del avance de la precarización laboral en el sector público y privado, así como del hostigamiento y los despidos injustificados que se han dado como respuesta de las patronales o las autoridades ante los justos reclamos contra esta situación. También se dio cuenta de las valiosas experiencias de lucha y organización que las y los trabajadores de diferentes sectores vienen protagonizando.
Como la de lxs compañerxs de cultura comunitaria de la CDMX, quienes bajo la consigna de ’que nadie quede fuera’ exigieron su reconocimiento laboral, enfrentaron despidos masivos y la degradación de la cultura para los sectores populares, como puedes leer aquí. Logrando imponerles a las autoridades de la Secult el diálogo público y que se vieran forzadas a ’reinstalar’ a cientos de compañerxs, aunque en represalia dejaron fuera a lxs más visibles.
O la protesta de las y los trabajadores de la Sección 9 del sindicato del INEA (SNTEA), que se mantuvieron dos semanas en plantón afuera de las instalaciones del instituto contra las violaciones a su contrato colectivo de trabajo, por la liberación de más de 50 plazas congeladas y en respaldo a lxs docentes que están siendo despedidxs, al no ser reconocidos como trabajadores sino como personal ’solidario’. De lo que te puedes enterar aquí.
O la tenaz resistencia de las y los periodistas del SutNotimex (en un 80% mujeres), quienes llevan más de 2 años y tres meses en huelga, enfrentando los ataques contra su contrato colectivo y su organización sindical, así como la cerrazón del gobierno federal, a pesar de que lxs huelguistas ganaron ya todos los recursos legales.
La maestra Sulem Estrada, de la Agrupación Nuestra Clase, denunció que, a pesar de la supuesta “revaloración del magisterio” que prometió el presidente, el aumento salarial pactado entre los charros del SNTE y la SEP no superó la inflación, como puedes ver aquí, por lo que los ya de por sí bajos salarios del gremio se seguirán devaluando como los de los demás trabajadores. Ante esta situación, Sulem planteó la necesidad de que el magisterio recupere su tradición combativa y su rol como referente de lucha para otros sectores sociales.
Erika, obrera despedida de General Motors, denunció cómo las extenuantes jornadas laborales deterioran la salud de las trabajadoras y cuando enferman por lo mismo la patronal las despide impunemente, dejándolas en la calle sin que el Seguro Social las ampare.
A propósito de esto, la maestra Teresa Aguilar, de la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas, recordó que la precarización laboral también es violencia y planteó que todo aquel que lucha por sus derechos debe hacerlo también contra la violencia patriarcal.
Señaló que el movimiento de mujeres puede ser un poderoso aliado de las trabajadoras y trabajadores, por lo que llamó a sumarse a la lucha por la legalización del aborto en todo el país y más allá, pues denunció que en Estados Unidos jueces y políticos quieren restringir este derecho. Firma la petición en solidaridad.
En las diversas participaciones se expresó no solo la intención de solidarizarse con las demandas y luchas de otros sectores, sino la necesidad de avanzar en la unidad como trabajadores, al hacerse evidente que enfrentamos un mismo ataque contra todxs y que si no luchamos juntxs nos derrotarán por separado.
Un balance necesario del 1 de mayo
En la asamblea se reivindicó haber participado con un contingente combativo en la movilización del 1 de mayo, convocada por la llamada Conferencia de las Resistencias. Lo que demostró la disposición de unir fuerzas en las calles con otros trabajadores, organizaciones y espacios de coordinación, como la Conferencia, a pesar de que no coincidimos con las expectativas que sus dirigentes mantienen en el gobierno de la 4T o en una posible negociación con este.
David Fernández del SutNotimex señaló que si bien la movilización del 1M fue importante, los dirigentes sindicales quedaron a deber, pues prometieron cimbrar al país y se limitaron a una marcha rutinaria. Planteó que lo que hace falta es un paro nacional combativo, a lo que los dirigentes sindicales se niegan, por lo que hay que impulsarlo desde la base trabajadora.
Quien esto escribe afirmó que no va a haber mesa de diálogo ni recurso legal que sirva si no generamos la fuerza necesaria con nuestra unión, organización y lucha, para imponer en las calles la solución a nuestras demandas y una salida de fondo a la crisis de acuerdo a nuestros intereses como clase trabajadora. Esto requiere de una perspectiva combativa e independiente de los diferentes niveles de gobierno, partidos e instituciones del régimen, quienes están al servicio de los empresarios.
La unidad es el camino
La pregunta que dejó planteada Lu, trabajadora despedida de cultura comunitaria, es cómo podemos avanzar en la unidad, a partir de qué acuerdos, espacios y práctica en común, lo que no es fácil de resolver considerando la enorme división de nuestra clase que han fomentado los gobiernos, patrones y charros sindicales.
Pero el ánimo para cambiar esta situación parece crecer, como se expresó en la asamblea, lo que puede ser un aliciente para contrarrestar el individualismo o la falsa idea de que se puede lograr algo luchando por separado, menos en una época de crisis y ataque generalizado contra los derechos laborales.
Los acuerdos que se tomaron en la asamblea fueron:
Sumarse al bloqueo de las avenidas Baja California e Insurgentes el lunes 23 de mayo, para exigir solución a la huelga del SutNotimex.
Que los presentes consulten y definan con sus organizaciones si tienen acuerdo en integrarse a un espacio de coordinación como el que se viene construyendo desde la asamblea.
Impulsar un Encuentro Nacional de Trabajadoras y Trabajadores a realizarse el próximo 25 de junio, para discutir sobre la reforma laboral del gobierno de la 4T; los principales problemas que nos aquejan; así como cuál puede ser el camino para lograr la unidad, a partir de una plataforma, agenda o pliego de demandas comunes.
Acordar en el Encuentro un plan de movilizaciones unitarias, al que se sumen las organizaciones y sectores que asistan, por la solución de todas sus demandas.
Solidarizarse con la lucha de los trabajadores de Amazon en EE.UU. para sindicalizarse y lograr mejores condiciones laborales.
A los trabajadores y organizaciones que coincidan con estas propuestas y deseen sumarse a este esfuerzo unitario, los invito a ponernos en contacto.
* Aldo Santos es docente de secundaria en la Ciudad de México. Integrante de la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase y del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas. |