El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, afirmó que esperan ingresen al menos US$ 2.500 millones al mercado de cambios oficial como resultado del incentivo creado este martes para estimular las ventas de los exportadores del campo. Sin embargo, la primera jornada luego de tomada la medida no dio buenas señales para el Gobierno, el dólar contado con liquidación (el más utilizado por las grandes empresas) volvió a subir superando los $ 340 y el Banco Central (BCRA) debió vender US$ 130 millones ante la persistente demanda de importaciones y la baja de las exportaciones.
En lo que va de 2022, el BCRA acumuló compras netas en la plaza mayorista por US$ 836 millones, un monto que representa el 11,2 % del saldo neto a favor obtenido en el mismo lapso del año pasado, que llegó a US$ 7.442 millones (aún si se cumplen las estimaciones de Pesce, estarían lejos de lo obtenido en 2021).
Luego de la renuncia de Guzmán que dio lugar a la corrida cambiaria, los empresarios del Agropower especulan con hacer crecer sus ganancias todavía más mediante una devaluación. Alberto Fernández después de denunciar al campo por ese motivo dictaminó, con el aval de Cristina Kirchner, que los exportadores puedan acceder al “dólar solidario” por un 30 % de lo liquidado, algo prohibido para la mayoría de la población debido al cepo de US$ 200 mensuales. Pero esta importante concesión puede que no sea suficiente, el empresario agrario Gustavo Grobocopatel declaró que: "Nadie cree que con esta medida se vaya a resolver el problema". La solución para las patronales sería una devaluación brusca o una fuerte baja de las retenciones.
El plan de Silvina Batakis es profundizar el ajuste y mantener el acuerdo de los organismos de crédito internacionales, a costa de empeorar las condiciones de vida de las grandes mayorías. Como consecuencia de su viaje a Estados Unidos, este miércoles, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un crédito por más de US$ 1.100 millones para la Argentina, mientras sigue la disputa por otros US$ 500 millones que el presidente Mauricio Claver-Carone se niega a desembolsar.
“No tocamos directamente el tema de las metas, sino que estuvimos hablando de cómo vamos a cumplir esas metas”, había asegurado la ministra durante un encuentro con periodistas en la Embajada argentina en Washington. A los ejecutivos de los bancos y fondos de inversión les juró que “ya empezó a tomar medidas para gastar menos y que habrá un ajuste fiscal que tendrá consecuencias.” Además, frente a los lobos de Wall Street, no dudo en dejar claro que cuenta con el aval de las tres áreas de la coalición: Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa.
La escasez de divisas en el Banco Central se está agravando por la retención de los granos, pero es un problema estructural del país consecuencia de la fuga de capitales y fraudulenta deuda externa. Las metas del acuerdo con FMI incluyen la acumulación de miles de millones de dólares con el único objetivo de devolver el préstamo al Fondo Monetario.
Es posible terminar con la falta de dólares y evitar una devaluación aún mayor del dólar oficial que golpee aún más a los los salarios, pero son necesarias medidas que afecten las ganancias del Agropower y las grandes multinacionales. Como la nacionalización del comercio exterior bajo control de los trabajadores, eliminando el monopolio privado existente que permite el enriquecimiento de un puñado de empresarios. Así, podría decidirse qué y cuánto exportar, y definir las necesidades de importación en función de los intereses de las mayorías sociales y no del lucro privado, en camino de una planificación de la economía y del desarrollo sobre otras bases
|