Luego de que se ocuparan las sedes de Vitacura y San Joaquín, este 17 y 19 de agosto respectivamente, el plantel que las sucedió fue la Casa Central de Valparaíso. Los motivos van contra el autoritarismo universitario, lo que se traduce en la imposición de un calendario académico el cual es rechazado por los estudiantes y el llamado a volver a clases.
Similar fue la situación de las sedes de Santiago y así lo declaró el Presidente de la FEUSAM, Isaías Contreras "la toma se realizó porque no se respetó el paro" principalmente por las figuras de rectoría y vicerrectoría.
Los estudiantes de Valparaíso dicen que el diálogo con las autoridades fracasaron y no confían en el acuerdo que se estaba tramitando. En ese sentido, el pago de matrículas y la discusión del petitorio interno son temas que penden de un hilo y que a las cuales no ha dado seguridad la rectoría del plantel.
En cuanto al petitorio interno y la democratización, este se enfoca en la triestamentalidad. Demanda que es tomada también por la sede de Santiago, a la cual se suma la transparencia y el cuestionamiento al acceso a la universidad, además de las demandas históricas del movimiento estudiantil. La idea de los dirigentes es poder crear un pliego de demandas común y trabajar en una confederación de estudiantes que agrupe tanto a los de Valparaíso, Santiago y Concepción.
Según el Presidente de la sede porteña, José Allende, "mañana se va a hacer la votación de la validación de la toma junto con la validación de la continuidad del paro indefinido". Sin embargo, la amenaza de desalojo estuvo presente, la cual no ha sido descartada por el conjunto de los estudiantes. Otro tema que suma a la represión y autoritarismo universitario.
Estado de movilización en UTFSM Campus Santiago
Tras la entrega de un petitorio a las autoridades y la demora de la respuesta con 42 días de atraso, los estudiantes realizaron un proceso ascendente de movilizaciones con la paralización de los dos campus. Luego vino la oferta de una mesa de trabajo la cual fue rechazada por la base estudiantil, ya que su contenido era insuficiente.
Luego rectoría hizo un llamado a clases, a lo que los estudiantes reaccionaron con toma. Esta decisión fue ratificada el 20 de agosto, contando con el respaldo del estamento estudiantil.
Situación similar se vivió en la USACH, cuando en pleno proceso de movilizaciones y lucha por demandas democráticas, el rector Zolezzi hizo un llamado a clases pasando por encima de la organización y democracia estudiantil.
Como se aprecia en estos ejemplos, resulta cotidiano como el autoritarismo universitario se reproduce como lógica estructural en los establecimientos educativos. La lucha por la democratización ya no es una demanda local ni aislada, sino que toma peso dentro de la política nacional en el movimiento estudiantil. |