Christian Castillo fue entrevistado y debatió sobre la situación nacional, la asunción de Massa y las propuestas de la izquierda. Estas fueron algunas de sus principales definiciones.
Juntos por el Cambio está desconcertado porque Massa le sacó gran parte de su programa. Cero emisión, recortar el gasto público, cumplir las metas del fondo y tarifazo.
El Frente de Todos se presentó a elecciones firmando un contrato electoral de que iba a revertir el desastre que hizo Macri, volver a llenar la heladera y recuperar salarios y jubilaciones. No solo admiten que fracasaron en eso sino que asumen los principios y fundamentos de lo que afirmaba Juntos por el Cambio.
Desde la dictadura en adelante se vienen aplicando políticas pro-capital, que han agravado enormemente la situación de precarización laboral y pauperización de la clase trabajadora.
Cuando se plantea sacar a los sectores dominantes se dice que no se puede, pero a los trabajadores les sacaron un peso de cada cinco que tenían en el bolsillo y se pudo. Hay que discutirlo, aunque sabemos que solo se puede lograr con la lucha y la movilización de la clase trabajadora y eso es lo que venimos planteando: la necesidad de un plan de lucha y un paro por los reclamos de los trabajadores.
En la época de Cavallo, Norma Plá se quejaba de que la jubilación estaba en 150 pesos-dólares y reclamaba 450. Hoy lo tenemos en 120 dólares y el FMI dice que hay que ajustar todavía más.
Los planteos como la reducción de la jornada laboral como en nuestro caso parten de una visión de que tenemos que pensar otro tipo de sociedad, una sociedad socialista. En ese sentido nuestra izquierda se diferencia de otras que hay en el mundo y en el continente que piensan en la gestión del capitalismo. Nosotros pensamos que hay que ir a una sociedad donde la tierra, los bancos y las fábricas sean de propiedad pública y se planifique democráticamente la economía.
Este sistema tiene la paradoja de que las carencias de la población no son por falta de recursos sino por cómo se organiza la estructura de la sociedad. Cuando ves gente en la calle, no es porque no hay viviendas. Hay, pero están vacías. No es que no hay trabajo porque no se puede organizar distinto. Vos tenés un desempleado y otro que labura 12 horas. Lo racional es que los dos laburen 6. Pero este sistema es irracional. O la alimentación: en nuestro país mucha gente come una vez al día. Y el 30% de alimentos que se produce en esta sociedad se tira a la basura. Esa irracionalidad amerita a pensar otro proyecto de sociedad, que sea socialista. Donde el pueblo delibere y participe de la gestión misma de la economía. |