La inflación de julio fue la más alta desde 2002 y los aumentos de tarifas de los servicios públicos, que anunció el Gobierno echan más nafta al fuego. Las consecuencias de la suba de precios recaen sobre los trabajadores y los sectores populares, que hacen malabares para llegar a fin de mes.
Ante el deterioro del poder de compra, ¿cuánto debiera ser el salario como mínimo? La Junta Interna de ATE Indec calculó que la canasta de consumos mínimos al 31 de julio fue de $ 179.990.
El informe señala que un hogar constituido por una pareja de 35 años con dos hijos en edad escolar necesitó, en julio de 2022, de $ 179.990 para satisfacer sus necesidades. Este valor se compone de $ 61.383 necesarios para adquirir una Canasta Alimentaria Mínima y de $ 118.607 para acceder a otros bienes y servicios básicos.
Los trabajadores del organismo aclaran que, no es ningún ideal, pero incluye el pago del alquiler, este rubro que no está considerado en la canasta de pobreza que realiza el Indec. La canasta, que elabora la Junta Interna de Ate Indec, contiene un ingreso requerido en la actualidad para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y su núcleo familiar.
Golpe al bolsillo
El informe alerta sobre la pérdida salarial de los trabajadores públicos, en julio de este año la caída del poder de compra para una categoría D0 es del 32 % con respecto a noviembre de 2015. Por eso los trabajadores del Indec exigen que el resto de pauta salarial del periodo 2022/23 “se pague todo junto lo antes posible más un bono mensual de emergencia de $ 20.000”.
También los trabajadores denuncian la precarización laboral en el Estado. Muchos trabajadores son monotributistas y el documento advierte que “a la pérdida del poder adquisitivo general, se le debe sumar la no percepción de medios aguinaldos, presentismo y las exiguas sumas fijas que el gobierno otorga como paliativo. Por ejemplo, tomando un salario neto mensual de $60.947.-, sólo en los últimos 56 meses, ha perdido la suma de $ 707.883.-, el equivalente a 19.79 sueldos”.
El Frente de Todos en la campaña electoral prometió recomponer los salarios tras la caída durante el macrismo, pero el poder de compra sigue por detrás de los niveles del 2015. Entre octubre de 2015 y junio de este año, el poder adquisitivo en el sector privado registrado retrocedió 20 %; en el caso del empleo público la pérdida es del 28 %; entre los informales la merma es del 32 %, en octubre 2016 y junio de 2022. Todo esto sin considerar la escalada de precios de julio.
Se necesitan medidas de emergencia como un aumento para recuperar lo perdido para jubilados, ocupados y programas sociales. Que nadie gane menos de lo que cuesta una canasta básica, en la actualidad en $111.298, en el camino de lograr un salario mínimo igual a la canasta de consumos mínimos que calculan los trabajadores del Indec.
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