Un indignante y preocupante hecho pasó desapercibido para la opinión pública. Mucho menos dieron explicaciones las autoridades del sector educativo de Antofagasta. Sucede que el día martes, ocho establecimientos de la comuna no garantizaron el almuerzo para sus estudiantes, tras una falla de la empresa que le presta servicios a Junaeb. Así, cientos de niños y adolescentes no recibieron su comida caliente; en la gran mayoría de los casos, el único alimento de ese tipo que consumen en todo el día.
La mala noticia tuvo que ser informada por las y los profesores. Simplemente, "llegó tarde el abastecimiento para preparar el almuerzo que entrega la JUNAEB a los estudiantes pertenecientes al Programa de Alimentación Escolar", según indicaron desde el Sindicato de Profesores y Profesionales de la Educación- SIPPE-, organismo que denunció el hecho, a través de un comunicado público.
"La solución en este caso fue la entrega de una colación fría, que consiste en una barra de cereal y una fruta. La intención de la dirección del establecimiento era poder continuar con la jornada escolar completa, a pesar de no contar con la alimentación caliente correspondiente para los estudiantes más vulnerables. La empresa Alimentos Internacionales, conocida a nivel nacional por entregar un servicio deficiente, cobra millones mientras no entregan un servicio de calidad que garantice la alimentación de los estudiantes que más lo necesitan", manifestaron las y los docentes.
Por parte de la Corporación Municipal de Desarrollo Social- CMDS-, hubo un desentendimiento total del problema ocurrido, desligándose del servicio deficiente que se entrega en escuelas y liceos municipales, ya que sería un error meramente de Junaeb y la empresa en cuestión. Sin embargo, es la CMDS la encargada, supuestamente, de velar por una educación digna y de calidad para las y los estudiantes de la comuna, lo que a todas luces se sabe que no sucede; es más, no se ha avanzado en nada significativo del petitorio comprometido tras el paro educativo de marzo-abril, las escuelas y liceos continúan con graves problemas de infraestructura, de hacinamiento, de falta de recursos, de personal, ni siquiera se cumplen medidas sanitarias, entre otras falencias.
El alcalde Velásquez es uno de los principales responsables, partiendo porque es él quien lidera la CMDS, es decir, el encargado de la educación municipal. No obstante, el edil ha dejado en claro, en reiteradas ocasiones, que fortalecer la educación pública y preocuparse de estas problemáticas no son prioridades en su gestión. Al contrario, el jefe comunal mantuvo una posición completamente contraria a las demandas de las y los trabajadores de la educación durante el paro de este año y negó en todo momento la grave crisis que atraviesa la educación municipal.
Con toda esta crisis, son las escuelas y liceos más vulnerables, donde asisten hijos e hijas de los sectores obreros y populares de Antofagasta, los recintos más golpeados. Lo sucedido en estos ocho establecimientos, donde uno de los afectados fue la Escuela Patricio Cariola, expresa que el negocio de la educación, y de derechos como la alimentación, sigue siendo la gran causa de estas problemáticas; una educación bajo lógicas neoliberales, donde no importa que niños se queden sin comer, mientras empresas licitadoras continúan ganando millones y precarizando a sus trabajadoras/es.
No es simplemente un error de un día. A nivel nacional se ha denunciado a empresas licitadoras que prestan servicio de alimentación a Junaeb. Alimentos podridos, irregularidades, deficiencias en el servicio, prácticas antisindicales, abuso laboral, son algunas de las denuncias que han hecho trabajadoras y trabajadores. Es decir, se trata del modelo de licitaciones, de la externalización de servicios básicos como la alimentación, a empresas privadas. "Estas irregularidades nos evidencian que el proceso licitatorio está poniendo en riesgo la calidad de la alimentación destinada a los estudiantes. Denunciamos el actuar de esta empresa y, en defensa de nuestros estudiantes, exigimos que la alimentación sea realmente una prioridad en los establecimientos educacionales", indicaron desde el SIPPE.
"Las y los trabajadores de la educación conocemos la realidad de nuestros estudiantes y para muchos el almuerzo que entrega la JUNAEB es la única comida caliente que tendrán en el día. Es por eso que consideramos inaceptable que la empresa que está encargada de abastecer los establecimientos no cumpla con su importante labor (...) Frente a situaciones de no entrega de alimentación caliente, es necesario exigir a los directores la gestión oportuna de las medidas necesarias para garantizar los alimentos, porque no basta solo con cortar la jornada, se trata de garantizar la alimentación de los estudiantes. Por otro lado, para que los estudiantes cumplan con la Jornada Escolar Completa, es el gobierno nacional quien debe garantizar recursos para enfrentar la crisis de la educación pública. Es el gobierno nacional quien debe garantizar y fiscalizar la entrega oportuna de las necesidades de la educación a nivel integral y los recursos necesarios para enfrentar la crisis de la educación pública", plantearon las y los docentes.
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