Como parte el conflicto iniciado tres semanas atrás, donde las patronales de los colectivos del AMBA reclaman por subsidios por parte del Estado, representantes del sector confirmaron que la quita de servicio nocturno se mantendrá durante la noche de este miércoles y madrugada del jueves. A pesar de un desembolso realizado por parte del Ministerio de Transporte este martes y del aumento de los boletos a inicios de agosto de un 40 %, que golpea millones de trabajadores, las cámaras empresarias de un sector con abultadas ganancias, continúan chantajeando por recibir más desembolsos. |
En medio del conflicto que mantiene el Estado, a través del Ministerio de Transporte, con las cámaras empresariales del transporte de colectivos, éstas ratificaron la continuidad de la medida de fuerza en la noche de este miércoles, que se extiende a la madrugada del jueves.
El lockout patronal que vienen llevando adelante hace casi un mes y que retomaron el pasado viernes fue confirmado a pesar de que después de la reunión del martes entre representantes de las cámaras y funcionarios de Transporte, los transportistas habían afirmado que la medida se levantaría si el Gobierno realizaba uno de los desembolsos comprometidos.
Desde Transporte confirmaron que la transferencia por $ 3.900 millones se realizó el martes y que impactaría este miércoles. Pero así y todo, los transportistas aseguraron que mantendrán la medida ya que "si se acreditaran los fondos esta tarde, ya es imposible convocar a la gente para que venga a trabajar y reanudar los servicios en la noche". Es decir, a pesar de recibir ese monto millonario, las empresas de colectivos dejarán nuevamente varadas a miles y miles de trabajadores y trabajadoras que necesitan trasladarse a sus casas o lugares de trabajo.
Según el subsecretario de Política Económica y Financiera, Carlos Vittor, la deuda de subsidios que el Estado mantiene con las empresas es de $ 11.600 millones, sin contar los 3.900 desembolsados el martes. El conflicto con los empresarios del transporte está teñido a la vez por las pujas de recursos entre el Gobierno nacional y de la Ciudad. Según Vittor, 9.500 millones de esa deuda le corresponden a Nación y 2.100 millones a la Ciudad. De esa manera, se tiran la pelota entre las dos administraciones por el desembolso a las 32 líneas que operan en la Ciudad, y éstas continúan el chantaje privando de servicio nocturno a cientos de miles de trabajadores.
Desde el Ministerio de Transporte sostuvieron que se “continúa con el compromiso asumido de continuar abonando la deuda y seguirá manteniendo el diálogo con las Cámaras Empresarias". Es decir, que desde el Gobierno se continuará cediendo al chantaje de las patronales que amasan fortunas año a año y que reclaman por los beneficios millonarios que le da el Estado para cubrir parte de sus costos, garantizando así las ganancias millonarias de los empresarios del sector.
La decisión del Gobierno para comprometerse a abonar la deuda que reclaman las patronales del colectivo y realizar los desembolsos contrasta fuertemente con la ausencia total de alguna política a favor de los trabajadores y las mayorías populares. En el marco de un ajuste redoblado desde la llegada de Massa para cumplir con el FMI, y con un inflación galopante, que licúa los ingresos de la mayoría de la población, el Gobierno, lento para dar respuesta a esas necesidades, actúa rápidamente para transferir ingresos del Estado a las arcas de las grandes empresas trasnportistas, en pos de asegurar sus ganancias millonarias. |