Ocurrió esta semana, en la zona de La Terminal. Noelia madre de la house of Ferocity una de las casas que emergió en Rosario gracias a la cultura ballroom estos últimos años relató la secuencia sufrida: un supuesto cliente contrató un servicio, pero cuando subió al vehículo había una segunda persona que se encontraba oculta en la parte trasera y le propinó un golpe que le rompió los dientes y le produjo hematomas en el rostro.
“No me queda otra que esperar a que se me recupere un poco la mano y volver a salir a trabajar” . La policía llegó, también el servicio de emergencias médicas, pero como casi siempre sucede la principal sospecha recayó sobre la víctima. “Estuvieron ahí como una hora sin preguntarme nada”, cuenta la joven. También dice que la guardia médica se negó a trasladarla hasta un hospital para realizarle curaciones y chequeos por la golpiza recibida.
“Me golpearon las costillas, la mano, la cabeza, tenía miedo de tener un golpe malo por dentro. Pero me dijeron: si tenés una costilla fracturada eso se suelda solo, nosotros no podemos hacer nada. Me vendan la mano, me ponen un inyectable y me mandan a mi casa”.
Cuenta que la zona está liberada y que la policía es cómplice de estos hechos, que ya había ocurrido esto muchas veces con otras chicas.
“Nosotras vamos y denunciamos, pero estas cosas siguen pasando porque como tienen plata arreglan, entonces la culpa es siempre de la trava, que se coma 10 o 15 horas metida ahí adentro. ¿Cómo me aseguran ellos que voy a estar bien? Después de salir a hacer la denuncia recibí amenazas. Por Instagram me mandaron mensajes diciéndome: “La próxima no contás el cuento” ¿Cuál es la protección que ellos me dan?”.
Noelia hace 15 años que trabaja en la calle pero ya no lo quiere hacer más. "Si el Estado no te da una respuesta, una solución, no nos queda otra que salir a la calle y exponernos a estas cosas. ¿Están esperando a que maten a otra compañera más? Ahora se viene el verano, y vamos a estar todas paradas, todas expuestas de vuelta, cuando podemos estar todas trabajando y disfrutando el verano de otra forma. Me gustaría tener un sueldo fijo, darme el gusto de poder salir a comer, de tener mi cama caliente, de no exponerme en la calle, de no pasar frío, de no pasar más estás violencias, eso es lo que queremos, tener una oportunidad real, no pedimos nada que no nos corresponda”, cierra.
En medio de una crisis donde cada vez empeora más la calidad de vida producto del ajuste, el gobernador Omar Perotti, que sostiene vínculos estrechos con las curias de las Iglesias, destina millones a los más poderosossufren la violencia machista y trasnfóbica.
Este ataque transfóbico ocurre a pocas semanas de que se celebre un nuevo Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, dónde cientos de mujeres y trans de todo el país se organizan para pelear por sus demandas. Es más importante que nunca organizarnos contra la violencia machista y la trasnfóbia y para conquistar todos los derechos que cotidianamente los gobiernos, las Iglesias y el sistema hetero patriarcal nos niegan. |