¿Cuánto el cobra el alcalde y su equipo como casta privilegiada?
El ayuntamiento de Zaragoza gobernada por la derecha, junto con la extrema derecha y los medios de comunicación están en una campaña contra la plantilla de los buses urbanos por el solo hecho de luchar contra la pérdida de poder adquisitivo y por un transporte urbano remunicipalizado y de calidad para que deje ser un negocio lucrativo donde los amiguetes del alcalde se forren. Son estos mismos personajes de la casta política que exigen a los trabajadores que se bajen el sueldo y pierdan poder adquisitivo. Pero ¿Cuánto el cobra el alcalde y su equipo como casta privilegiada?
El alcalde recibe un sueldo muy por encima del IPC que se renueva cada año, unos 83.016,5 euros en 2022. Lo que significa que desde 2015 se ha incrementado unos 8.016,5 euros anuales más respecto. Mientras el alcalde exige rebajas de sueldos que no cubran el IPC, ellos mantienen sus altos sueldos que le permiten seguir teniendo una posición altamente privilegiada.
El resto de su clan no se queda corto tampoco: El Consejero de gobierno recibe de sueldo de 79.695,84 euros en 2022, 7.695,84 euros anuales más respecto 2015; El Portavoz del grupo municipal recibe un sueldo de 78.034,6 euros en 2022, 7.535,29 euros anuales más respecto 2015; El Portavoz de la comisión de la plenaria permanente recibe un sueldo de 74.107,32 euros en 2022, 7.156,11 euros anuales más respecto 2015; El Portavoz adjunto del grupo municipal recibe un sueldo de 74.107,32 euros en 2022, 7.156,11 euros anuales más respecto 2015; El Concejal delegado recibe un sueldo de 66.413,34 euros en 2022, 6.413,34 euros anuales más respecto 2015; Los Concejales reciben un sueldo de 64.919,26 euros en 2022, 6.268,97 euros anuales más respecto 2015; Los Asistentes recibes un sueldo de 26.565,42 euros en 2022, 2.565,42 euros anuales más respecto 2015.
El ayuntamiento y el resto de instituciones no son más que la junta que administra los negocios comunes de toda la patronal
Para más inri no solo mantienen abultados sueldos sino que son parte de una casta privilegiada vinculada por mil lazos al mundo de los negocios. Pongamos dos ejemplos sencillos Primero, la concesión por el alcalde de licencias millonarias a sus amigos de la patronal . Como el escándalo en el Ayuntamiento por haber dado el visto bueno a una iniciativa urbanística de un amigo constructor del alcalde, Juan Forcén Márquez, sin ni siquiera ver el proyecto.
En segundo lugar, el caso de los buses urbanas. Mientras el alcalde hipócritamente habla contra los trabajadores, el Colectivo Unitario de Trabajadores (CUT) denunciaba recientemente el “oscurantismo y las irregularidades en la adjudicación de la concesión por parte del Ayuntamiento de Zaragoza a la multinacional Avanza-ADO, en el último ’concurso’ realizado en el año 2013: “ilegalidades que fueron sentenciadas por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón en un primer momento y ratificada buena parte de ellas por el Tribunal Supremo años después, y que supuso dejar fuera del concurso para optar a la concesión del servicio de transporte de autobús urbano a la cooperativa de trabajadores (SCUT) que se presentó, sin que el Ayuntamiento haya tomado ninguna determinación al respecto hasta este momento”.
Una muestra más de que los intereses privados de las grandes empresas capitalistas está directamente conectados con la política oficial del Estado y sus decisiones estratégicas. Decisiones que favorecen los intereses particulares (y los privilegios materiales) de la casta, mientras salvaguardan y defienden los intereses de los capitalistas frente a los de los trabajadores y las clases populares, en un proceso acelerado de desmantelamiento y descomposición corrupta del Estado capitalista y de todo “lo público”.
Parafraseado a Marx, el ayuntamiento y el resto de instituciones no es más que la junta que administra los negocios comunes de toda la patronal. Así pues servicios públicos –como el transporte urbano y el resto de contratas del ayuntamiento incluido Parques y Jardines- son privatizados y precarizados para beneficio y privilegio de la patronal. En el caso del bus urbano de Zaragoza la concesión finaliza en 2023. Frente a esto, el sindicato CUT ha propuesta la realización de un referéndum en la ciudad para poder decidir que la gestión sea pública, municipalizando el servicio. Toda una lección democrática. Siguiendo este ejemplo la clase trabajadora de Zaragoza y del resto del Estado deberíamos poder decidir sí queremos seguir manteniendo a esta parásita casta política que solo legisla para la patronal -como hicieron los comuneros de Paris en 1871- votando contra la casta política que todos los representantes políticos electos cobrasen lo mismo que una profesora o un trabajador cualificado. |