En la Argentina del ajuste del que los grandes medios y los partidos políticos patronales (Frente de Todos, Juntos por el Cambio, Milei y compañía) hablan poco y nada, comenzó a sonar otra música.
El conflicto del neumático que lleva casi 5 meses de lucha, más de 30 audiencias en las que las patronales solo fueron a pasear con la complicidad expresa del Ministerio de Trabajo, pegó un salto ante la provocación de los empresarios.
Las patronales, acostumbradas a la impunidad que les da el poder y el dinero, no solo no atendieron el reclamo de “revisión” en las que se pide recomposición por las horas los fines de semana y aumento del salario real. ¡Los fines de semana! Cuando estos empresarios políticos patronales y burócratas descansan en sus countries, los trabajadores dejan su salud y su vida dentro de las plantas. No solo desoyen el pedido, sino que dijeron como anticipo paritario para el próximo pedido, que ofrecían un miserable 38 %, en un país donde la inflación va a llegar este año y muy probablemente el que viene a casi al 100 %. O sea que pretenden dos años seguidos de pérdida del poder adquisitivo.
Los trabajadores hicieron una permanencia en el Ministerio y vienen protagonizando una lucha que provocó la ira y el odio de clase de todos los defensores de los ricos: Moroni amenazó con denuncia penal, la Sociedad Rural habló de “extorsión” (si, la de los especuladores de las silo bolsas), Patricia Bullrich tratando a los trabajadores de “extorsionadores”, y Espert pidiendo “cárcel o bala” y que les saquen la personería gremial a quienes luchan.
Y como no podía ser de otra manera, la cúpula de la CGT mira para otro lado mientras esto pasa. No solo eso. Sino que le exige al gobierno que termine el conflicto apretando a los trabajadores en otra muestra más de alcahuetería mundial.
Pero los trabajadores del neumático no están solos. Su heroica lucha, despierta simpatía a lo largo y ancho del país. Fue un contraste muy grande ver a algunos de los dirigentes de las centrales sindicales posando con el embajador norteamericano, mientras miles de familias están luchando en las calles. Y no son solo los obreros del neumático.
Son trabajadores y trabajadoras de la salud: de Jujuy, de Rio Negro, del AMBA. Son las heroicas trabajadoras y trabajadores de la educación de la provincia de Santa Fe. Los enormes paros también de la educación en Provincia de Buenos Aires y CABA. Son las luchas socio ambientales de Santa Fe y distintos puntos del país.
Por otra parte, los compañeros y compañeras de la Unidad Piquetera tienen su propio plan de lucha y pliego de demandas.
Mientras el resto de las patronales, el gobierno, la burocracia sindical y la derecha liberal se ponen del lado de los explotadores de Fate, Pirelli y Bridgestone, destilando odio de clase, pidiendo represión y persecución, de este lado nos plantamos nosotros. Junto al SUTNA y todos los sectores en lucha.
Necesitamos en forma urgente coordinar acciones y un plan de lucha nacional. Los sindicatos que han firmado y manifestado su solidaridad con la lucha del SUTNA tienen que pasar a la acción. Es urgente que organizaciones como Camioneros, la CTA, Subte o Foetra convoquen a medidas de lucha. Las declaraciones de apoyo son necesarias pero insuficientes para torcerle el brazo a las patronales del neumático y enfrentar el ataque de todos los empresarios.
El Plenario del Sindicalismo Combativo debería reunirse de emergencia para trazar un plan de acción coordinado, y juntos reclamar a los grandes sindicatos medidas de acción solidarias y en defensa propia, ya que lo que está en juego acá no es solo la lucha del neumático sino las paritarias y lo más elemental de todo: el derecho a luchar.
El Sindicato del Neumático que en las tres fábricas viene resistiendo los embates de las patronales, el gobierno y la derecha, tiene toda la autoridad moral para convocar a un Encuentro Nacional de trabajadores ocupados y desocupados, para coordinar acciones en común y exigir un paro nacional y plan de lucha a las centrales sindicales, en defensa del salario, de paritarias que enfrenten la inflación y de nuestras organizaciones sindicales frente a los ataques. Un plan de lucha que avance hacia una huelga general que permita derrotar los ataque de las patronales que ven en este conflicto un caso testigo para atacar las paritarias y el salario. Pero, también, para enfrentar y derrotar el ajuste acordado con el FMI, que votaron en el Congreso Juntos por el Cambio y gran parte del Frente de Todos y que hoy es aplicado por Massa, con el apoyo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Ese ajuste viene con tarifazos y con recortes en Salud, Educación y Discapacidad. Por eso hay que enfrentarlo. |