Este viernes la ONU, a través del comisionado para los refugiados (ACNUR), pidió a la UE que reciba a 200.000 refugiados. Bruselas se proponía esta semana llegar al número de 120.000, pero viene de haber fracasado en su plan para “repartir en cuotas” 40.000 solicitantes de asilo. La “crisis migratoria” está profundizando las tensiones geopolíticas en Europa.
El bloque de los países del Este; el grupo de los Balcanes + Austria y Hungría; los países del norte euroescépticos; el bloque franco-alemán; los países del sur de Europa. Hoy cada grupo o Estados individuales tiene visiones diferentes sobre qué política tener ante la llamada “crisis de los refugiados”.
¿Dónde quedó la supuesta unidad europea? Los diferentes gobiernos y sectores de las burguesías imperialistas se afirman en la defensa sus propios intereses, en medio de una crisis que pone en cuestión toda la política de “fronteras” y “libre circulación” que estuvo en la base de la Unión Europea.
La crisis del “sistema Dublín”
Uno de los acuerdos europeos más cuestionados estos días son las llamadas “Leyes Dublín”, que regulan el otorgamiento de asilo. Según el sistema Dublín vigente, el primer país donde el refugiado sea registrado (tomadas sus huellas) es el que tiene que otorgar el asilo. Esto permite que los países del norte pueden “devolver” a los refugiados a esos países donde deben solicitar el asilo.
Esto genera dos consecuencias inmediatas que se están viviendo trágicamente estos meses. En primer lugar, que los países fronterizos de la UE acumulan la mayor cantidad de refugiados registrados y no contemplan otorgan asilo a todos ellos. En segudo lugar, que los refugiados viajan en condiciones de clandestinidad, en camiones o rutas peligrosas, para llegar al “norte” y pedir asilo en esos países. Esto fue seguramente lo que llevó al a muerte a los 70 inmigrantes asfixiados hace unos días en un camión encontrado en Austria.
Hace unos meses, el gobierno húngaro del conservador Viktor Orban anunció que suspendía unilateralmente los tratados de Dublín, y que ya no aceptaría la “devolución” de los refugiados que después de pasar por este país se dirijan hacia el norte europeo.
Ante las dimensiones de la crisis actual, Alemania anunció hace unos días la suspensión parcial de Dublín, pero solo para los refugiados sirios.
Por otra parte, el debate sobre el “sistema Dublín” que ocupará a los líderes europeos en las próximas semanas, se asienta sobre la base de una diferenciación entre “refugiados” e “inmigrantes ilegales” que está al servicio de deportar cada vez más rápidamente a aquellos inmigrantes “sin papeles” que no sean considerados “refugiados” por los Estados correspondientes.
Divisiones geopolíticas y bloques enfrentados
En estos días se fueron delimitando algunos bloques regionales dentro de la UE, con intereses enfrentados respecto a las políticas migratorias.
El bloque de los países del Este:
Este viernes se reunieron los primeros ministros de la República Checa, Eslovaquia, Polonia y Hungría, para acordar su rechazo unificado a la política de “cuotas obligatorias” para la redistribución de refugiados en la UE.
Los cuatro países del antiguo bloque soviético mantienen una posición “dura” de rechazo a los refugiados, negándose a aceptar la propuesta de “reparto” de la UE. Son países donde tienen un peso importante partidos conservadores y de extrema derecha, como el ultranacionalista, Ley y Justicia de Polonia, o el Partido Popular en Eslovaquia.
“Hungría para los húngaros” fue el lema que hizo famoso el conservador Viktor Orban, Primer ministro de Hungría. Su política ha sido levantar una valla de 170 km, endurecer las leyes migratorias, incluyendo la pena de cárcel para los inmigrantes sin papeles que circulen por su territorio y enviar al ejército a reforzar la frontera.
Los países de los Balcanes + Hungría
Los ministros del Interior de Macedonia, Serbia, Austria y Hungría firmaron el viernes en la ciudad macedonia de Ohrid un acuerdo sobre inmigración y refugiados. Los ministros firmaron unas propuestas para la reunión del próximo día 14 en Bruselas. Ese día, los ministros de Interior y Justicia de la Unión Europea se reunen de forma extraordinaria en Bruselas.
Una de las medidas más importantes que proponen los países de los Balcanes es formar patrullas policiales mixtas y multinacionales y ubicarlas, prioritariamente, en la frontera que comunica Macedonia con Grecia. Además piden de forma conjunta ayuda financiera a la UE para abordar la “crisis migratoria”.
Se calcula que cada día más de 3.000 inmigrantes, pasan hacia Macedonia, desde Grecia, para llegar a Serbia.
Reino Unido y los países euroescépticos del Norte
Entre los países del norte de Europa cobran fuerza las tendencias euroescépticas y xenófobas. En Reino Unido se realizará en 2016 un referéndum sobre su pertenencia a la Union Europea.
David Cameron volvió a rechazar este viernes el sistema de cuotas para la acogida de asilados, durante su visita al gobierno español, y aseguró que sólo recibirán a personas que estén en campos de refugiados. Anunció un endurecimiento de las leyes migratorias y penas de cárcel de hasta 6 meses para los inmigrantes ilegales y quienes les den alojamiento.
En Dinamarca el gobierno logró aprobar en el parlamento una ley para reducir a la mitad la ayuda a los refugiados, con lo que busca “desanimar” a los refugiados que quieran pedir asilo en ese país.
Suecia, un país al que llegan gran cantidad de solicitudes de asilo, también presencia un crecimiento de tendencias xenófobas, con el partido Demócratas de Suecia, de fuerte discurso antinmigrante, convertido en tercera fuerza política.
Los países del Sur de Europa
Grecia e Italia son los países que más cantidad de inmigrantes reciben, y en el caso de Grecia las políticas “austeritarias” impuestas por la Troika y la crisis económica y social, condenan a una situación terrible a los miles refugiados e inmigrantes que llegan a sus costas. La mayoría llega a las islas de Grecia desde Turquía, o las costas italianas desde Libia para emprender un viaje hacia el norte, fundamentalmente hacia Alemania.
En el caso del Estado español, las vallas de Ceuta y Melilla y el endurecimiento de las políticas contra los inmigrantes ilegales son moneda común hace años. El gobierno español cuestiona la cantidad que Bruselas quiere asignarle en el plan de “cuotas” y diciendo que ya no puede recibir a más refugiados. Este viernes anunció la creación de una comisión interministerial para gestionar la crisis.
Francia y Alemania
Merkell y Hollande se reunieron hace unos días para responder ante la crisis migratoria. Ambos países quieren mostrarse como defensores de una política “humanitaria” ante la crisis, y por una “Europa con valores solidarios”. Proponen discutir nuevos planes de repartición de los refugiados mientras se fortalecen las restrictivas leyes migratorias para frenar la llegada masiva de refugiados e inmigrantes y permitir devoluciones más rápidas para los considerados “inmigrantes ilegales”.
El próximo 14 de septiembre tendrá lugar la cumbre europea para discutir una política ante esta crisis de dimensiones. Cada país o grupo de países intentará defender sus propios intereses, fortaleciendo las reaccionarias barreras y fronteras nacionales. La Europa del capital cruje ante la crisis migratoria. |