El reclamo se viralizo debido a la presencia insoportable, ante lo que no hay ninguna respuesta del municipio.
Comentan los vecinos que han pagando hasta $ 20.000 por una elemental desinfección. Una vecina contó que tuvo que decidir tirar una cama que le había costado $ 150.000 y ahora estaba durmiendo sobre unas mantas.
Como siempre, los municipios gobiernan para el centro y los barrios privados. Se olviden, sistemáticamente de los barrios populares, allí donde vivimos los y las trabajadoras. Las cuadrillas tienen que ser más constantes o diarias. Las remodelaciones son para la foto, como las obras del carril Sarmiento. Pero la realidad de los barrios del oeste sigue siendo la misma que desde siempre: olvido y condiciones inhumanas de hábitat. |