Por estos días se conoció que el Tribunal Oral Federal (TOF) N°2, que juzga las irregularidades individuales cometidas en la investigación de la causa AMIA, dio lugar a un pedido de los abogados de Hugo Anzorreguy, que está acusado de entregar (como jefe de los Servicios de Inteligencia del Estado) 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que declarara en contra de policías bonaerenses, acusándolos del atentado. La defensa de Anzorreguy solicitó la “suspensión del proceso por incapacidad sobreviviente”, alegando deterioro cognitivo. Los jueces ordenaron que médicos forenses realicen todos los estudios necesarios para determinar si dicho deterioro es tal y por ende se encuentra imposibilitado de ser juzgado (derecho otorgado en el Código Procesal Penal).
Esto implica que hasta que no esté concluido el informe de los peritos y evaluado por los jueces, se suspende de hecho el juicio a quien supo manejar los hilos de los servicios de inteligencia, con todo lo que ello implica, durante el gobierno menemista.
Maniobras leguleyas en un juicio limitado
Este juicio, que ya va por su cuarta sesión –el jueves 10 tendrá lugar la quinta audiencia- es limitado, como también denuncia APEMIA, una de las agrupaciones de familiares de víctimas del crimen a la mutual judía.
Ese límite se encuentra en que el juzgamiento a los imputados es a título individual, sólo por maniobras, irregularidades, etc. Siendo que por ejemplo Menem y el mismo Anzorreguy, eran quienes dirigían el Estado (y sus socavones), como presidente de la Nación uno y como jefe de todos los servicios de inteligencia, el otro.
El abogado defensor de Menem, Omar Daer, desde que comenzó el juicio, 6 de agosto, presentó certificados médicos que lo autorizaban a no asistir a las audiencias por problemas de salud. Desde entonces presencia dichas audiencias por video desde su lujosa casa de Belgrano. Menem detenta el cargo de senador nacional por La Rioja, gracias a un acuerdo con el Frente para la Victoria que lo incluyó en sus listas.
Anzorreguy, que asistió a una sola audiencia (por teleconferencia desde una sala contigua a la del TOF 2) de las cuatro que ya tuvieron lugar, logró hasta ahora más que el propio ex presidente, gracias a maniobras judiciales dilatorias y quedó excluido del proceso, por lo menos hasta que no estén los resultados periciales, y sobre ellos no se expida el Tribunal, sobre su capacidad cognitiva.
Por lo tanto este jueves 10 de septiembre tendrá lugar la 5ta. audiencia sin la presencia de dos de los principales imputados.
Este juicio que sólo juzga responsabilidades individuales en el desvío de la investigación sobre el crimen de la AMIA, ya está demostrando, por esas maniobras leguleyas que vienen teniendo éxito, que la única medida realista para llegar a la verdad tanto sobre el mismo atentado a la mutual, sino para llegar a la verdad sobre la responsabilidad que le cabe al Estado argentino por ocultamiento de pruebas, desvío de investigaciones, es la apertura irrestricta de todos los archivos de las agencias de inteligencia, fuerzas policiales, etc. Apertura de “secretos de Estado” que se podrá conquistar con la movilización de todos los familiares de las víctimas, los organismos de derechos humanos que nada tengan que deberle a los distintos gobiernos que han pasado desde entonces, la izquierda y las organizaciones que se reclaman populares. |