Los delegados por escuelas reunidos en la asamblea zonal de ATEP votaron ayer un salario inicial de 250.000 pesos o paro provincial de la docencia. También se votó pasar a un cuarto intermedio y que sean las asambleas por escuelas, y no el Congreso del gremio, el que defina el acuerdo con el gobierno. Un importante triunfo que habrá que defender en las escuelas.
Este viernes se realizó la asamblea zonal de delegados por escuelas de ATEP con centenares de representantes de Capital, Tafí Viejo, Cruz Alta, Yerba Buena, Trancas y Burruyacu, en el marco de las negociaciones paritarias que el gremio viene llevando adelante desde hace tres semanas.
Desde la apertura, Hugo Brito, buscó apoyo para las negociaciones aunque sin dar precisiones acerca del monto y porcentajes de aumento salarial que están discutiendo por lo bajo con el gobierno. Sin embargo, la gran mayoría de los delegados allí presentes votaron llevar el reclamo de un salario inicial de 250.000 pesos, en un pago, sin sumas en negro, o ir al paro y medidas de fuerza de la docencia en toda la provincia.
De esta manera los delegados por escuelas le dieron vuelta la asamblea a una conducción gremial subordinada al gobierno provincial y que ya venía anticipando que pretendía cerrar un acuerdo salarial sin medidas de fuerza.
Para sortear posibles maniobras, la asamblea votó llamar a un cuarto intermedio para que sean las asambleas docentes por escuelas, y no el Congreso del 22/2 controlado por el oficialismo, las que decidan si aceptar, o no, la oferta del gobierno y de qué manera continuar la pelea.
Este mismo reclamo se replicó en la asamblea zonal de delegados de Monteros, donde los delegados de escuelas votaron llamar a un cuarto intermedio para que sean los delegados mandatados por las asambleas por escuelas las que refrienden las negociaciones con el gobierno.
Juan Luis Véliz, delegado de la escuela secundaria El Puesto y referente de la Agrupación Marrón Docente, partió de las reivindicaciones que los docentes independientes vienen expresando en las plazas y con el mandato de las escuelas para exigir el salario inicial de 250.000 o paro, propuso rechazar el ajuste del gobierno que vacía el presupuesto para educación y comedores en beneficio del pago de la deuda, y fue uno de los delegados que mocionó, con un amplio apoyo, la propuesta de pasar a cuarto intermedio para que sean las asambleas por escuelas las que den mandato a los delegados para aceptar o no el acuerdo salarial con el gobierno.
Junto con estas mociones, la asamblea votaron otras como la exigencia de condiciones edilicias en las escuelas al reintegrarse los docentes (ventiladores, vidrios, ventanas, armarios, calefacción), reactivar el 85% movil para docentes jubilados, pago de lo adeudado del 2022, titularización en nivel secundario y superior cada 3 años, etc.
Durante esa misma tarde se dio a conocer el acuerdo alcanzado por CTERA en la paritaria nacional docente y que lleva el piso salarial a 130.000 pesos, muy por debajo de la linea de pobreza, que en enero ascendió a 163.000 pesos. En Tucumán, gremios como AMET y APEMyS están pidiendo un aumento de 50% en dos cuotas y actualización salarial recién en octubre, casi al finalizar el año.
El gobierno nacional viene queriendo imponer un techo salarial del 60% en cuotas, para cumplir con las metas de ajuste fiscal comprometidas con el FMI. Pero la inflación proyectada para 2023 vuelve a superar el 95%. Aunque los gremios ahora dicen estar negociando aumentos semestrales, las negociaciones siempre dejan el salario inicial por debajo de una canasta básica total que aumenta mes a mes. El reclamo de un salario de 250.000 pesos se acerca más a la Canasta de Consumos Mínimos que miden los técnicos de la Junta Interna de ATE Indec que cuestionan la metodología oficial para medir la canasta de pobreza.
Los delegados por escuelas han logrado darle vuelta la asamblea a un gremio que luego de tres semanas de negociaciones sigue sin dar a conocer el reclamo salarial. La conducción de ATEP, subordinada a los interesese electorales del gobierno de Manzur y Jaldo, querrá subestimar el mandato de las escuelas. Para sortear las posibles maniobras del gremio, la docencia deberá reforzar la organización de asambleas por escuelas y el llamado a la movilización en caso de que el gremio pretenda cerrar un acuerdo a espaldas de la docencia.