Este martes el Tricel Fech hizo público un instructivo dirigido a quiénes buscarán presentar listas hacia unas nuevas elecciones de Federación. Según lo indicado en los nuevos estatutos, este Tribunal Calificador fue elegido por sorteo y fijó como fecha límite para inscribir listas el 12 de agosto, comenzando las campañas al día siguiente. Lo que nos presenta son nuevas trabas que siguen complicando la presentación de listas y más elementos antidemocráticos que privilegian a los partidos con representación parlamentaria.
Como señalamos en una primera instancia, el estatuto ya había rayado una cancha beneficiosa para las organizaciones hegemónicas, particularmente para las juventudes de gobierno, las que buscan seguir dirigiendo la Federación para que funcione, por lo menos unos años más, como una sucursal estudiantil del gobierno.
Entre estos aspectos destacan restricciones tales como que para inscribir una lista se necesitan candidatxs de tres campus distintos, lo que dificulta la participación de organizaciones más pequeñas, sin representación parlamentaria, o grupos de independientes que quieran disputar la Federación. Por otro lado, se privó de participar del proceso a quienes fueron parte del Congreso Fech, y tampoco se toman en consideración estudiantes de posgrado. Finalmente, se aseguraron de quedarse con todos los puestos de la próxima Mesa Fech, cambiando de “mesa abierta” a “mesa cerrada”, es decir, que la lista que obtenga más votos, ostentará toda la mesa.
Partiendo por los elementos antidemocráticos del estatuto, presentados como elementos democráticos y representativos, se les suman los del instructivo, nuevos requisitos impuestos por el TRICEL FECH, los que hacen de estas elecciones estudiantiles algo más similar a las elecciones de algún organismo del Estado, y no unas elecciones para un organismo que debe plantearse la organización de las y los estudiantes para la conquista de nuestras demandas.
Entre estas nuevas trabas burocráticas que presentó el Tricel Fech, se encuentran que, para presentar una lista, se necesitan una cantidad de patrocinios (es decir, de firmas) equivalentes a uno cada doscientos estudiantes (1/200) del padrón electoral de pregrado, lo que quiere decir que si el padrón electoral es de 31 mil estudiantes, cada lista debe presentar una cantidad de 155 firmas, una restricción absurda que sólo dificulta la participación.
Y porque para poder postular una lista para buscar representar los intereses de las y los estudiantes, se necesita realizar más trámites que para postular a una casa, el Tricel Fech estipuló que todos los candidatos de las listas deben haber asistido a una capacitación del protocolo de acoso de la dirección de género de la U de Chile. Además, cada candidato necesita a un apoderado para poder presentarse. Por otro lado, el Tricel exige que se debe presentar una cuenta bancaria por lista, de la cual el Tricel deberá tener acceso a la banca en línea.
Desde Vencer denunciamos fuertemente todas las trabas burocráticas y restrictivas impuestas tanto por el nuevo estatuto como por el instructivo del Tricel, pues creemos que la crisis de la Fech no se va a solucionar poniendo más límites a la participación, sino que haciendo que sea un organismo propio de las y los estudiantes, donde lo principal sea la discusión programática y el cómo conquistar nuestros derechos.
Por esta misma razón, es que pese a todas estas restricciones buscaremos presentar una lista a la Federación, junto con otras organizaciones de izquierda y estudiantes independientes, que se plantee ser una alternativa para miles de estudiantes que están defraudados de la política de las juventudes de gobierno, quiénes avalan un fraude constituyente protagonizado por el Partido Republicano y a un gobierno que continuó la línea represiva de Piñera y que gobierna de la mano de la Concertación a favor de los grandes empresarios y no de las grandes mayorías.
Necesitamos una Fech que se plantee enfrentar a la ultraderecha conservadora y toda su ideología machista y homofóbica con organización de base desde las asambleas de las facultades, y no una Fech con una mesa dirigida por arriba por los militantes de un gobierno que solo perpetúa la política educativa de Bachelet. |