Y aunque reconoció que aún falta un importante tramo de trabajo, se tendría que pensar, porque obras de inmenso valor humano y cultural, han recibido apenas atención en 6 años, pero los Megaproyectos han tenido inversiones millonarias.
Esto aunado a la incesante precarización laboral de las y los trabajadore s de la cultura y del patrimonio cultural, como han expresado las recientes protesta de los trabajadores del INAH.
A continuación, en la ronda de preguntas y respuestas, el presidente confirmó una reunión con el presidente de EEUU, Joe Biden. La misma tendrá lugar entre el 15 y el 17 de noviembre del año en curso.
Y aunque se dice que la reunión tiene como objetivo crear planes de financiamiento para países de América Latina y de toda América, la realidad es que es una vieja fórmula para otorgar facilidades crediticias a cambio de recursos naturales, posiciones económicas estratégicas y cualquier cosa que implique atacar las condiciones de vida y de trabajo de las grandes mayorías.
Por último, se le cuestionó a López Obrador sobre la sucesión de rector dentro de la UNAM, y aunque en un inició se negó a opinar, se conformó con externar que para el no debería de haber cacicazgos.
Esto lo declaró, mientras las corrientes de docentes y estudiantes afines dentro de la máxima casa de estudios del país, apenas se han limitado a aspirar a un proceso de votación directa, sin modificar los mecanismos de decisión e la vida interna, que se limita a un nada democrático Consejo Universitario. |