¿Qué hay detrás de las campañas conservadoras que dicen proteger a niñas y niños? Sonido de libertad, polémicas y controversias de las agendas reaccionarias. Columna de cultura de El Círculo Rojo (jueves a las 22 en Radio Con Vos).
· Se estrenó la película Sonido de Libertad. Es la historia de un agente federal estadounidense que participa en misiones contra el tráfico infantil y decide embarcarse en una misión independiente para salvar a una niña de una red de trata en Colombia.
· La película supuestamente está basada en hechos reales; ninguna investigación confirmó los hechos hasta el momento. Su director Alejandro Monteverde dijo que es una película “para personas de fe, para personas sin fe y para todos los demás, porque la trata es un tema que importa a todos” y que sale a la luz a pesar de la oposición de Hollywood.
· Quizás leyeron en portales “la película que le ganó a Barbie”, “la película más vista”, y no cuentan que Angel Studios es una productora de contenidos cristianos, con varios negocios turbios y más de un roce con la derecha estadounidense. Las grandes organizadoras de la campaña publicitaria de Sonido de libertad son las iglesias católica y evangélicas alrededor del mundo. Cualquier persona puede ver la película en el cine, tenga o no el dinero, gracias a una campaña militante de las iglesias en todo el mundo (varias organizaciones y parroquias compran entradas).
· Además, el actor Jim Caviezel y Tim Ballard (cuya vida inspiró la película) hicieron varias declaraciones racistas, basadas en teorías conspirativas (como aquella que dice que la migración busca reemplazar a la población blanca), esparcen fake news impulsadas por QAnon , siempre amparados en que esta es una película para salvar a los niños.
· ¿Quién se opondría a la lucha contra el tráfico de niños? Pero detrás de esta bandera hay una agenda menos vistosa que le interesa a la derecha (sobre todo en EEUU): convalidar la injerencia de las fuerzas de seguridad de EEUU en otros países, reforzar prejuicios contra América latina y otros prejuicios conservadores.
·Hay varios ejemplos de operaciones similares en las campañas de partidos y candidatos de la extrema derecha en Europa. Para impulsar agendas xenófobas hablan de la seguridad de la población (como en Reino Unido), para eliminar derechos de las mujeres y personas LGBT, hablan de proteger a los niños (como hacen Vox y otros partidos de derecha en en Estado español).
· En Italia la primera ministra de extrema derecha Giorgia Meloni usó como slogan la defensa de la familia y los niños frente al lobby gay.
· Su objetivo fue unir artificialmente la preocupación de mucha gente sobre sus familias (afectada por la precarización, peores condiciones de vida) con que no se pueda discriminar legalmente a una minoría.
· Otra campaña de Meloni fue contra la violencia machista, con una particularidad, usó un ataque sexual para subrayar el origen extranjero del agresor e impulsar su agenda xenófoba. Es decir, la derecha se interesa la violencia machista solo cuando el agresor es no italiano (aunque la mayoría lo es).
· Marine Le Pen, dirigente de la ultraderecha francesa, hizo una campaña parecida hace algunos años y hasta se animó a citar a Simone de Beauvoir para hablar contra la migración y decir que era la principal amenaza para las francesas.
· Javier Milei y La libertad avanza usan recursos similares:
· Para hablar en contra de la Educación Sexual Integral dicen querer defender a los niños de la “ideología de género”, o el derecho de las familias a educar a sus hijos según sus valores. Pero en realidad, quieren eliminar la educación sexual o cualquier política que debilite valores y prejuicios conservadores.
· En La Libertad Avanza se oponen al cupo laboral trans con el argumento de que le roban la oportunidad a otra persona. Pero solamente hay 709 personas trans empleadas en el sector público (0,15% lejos del 1% de la ley). Pero el rechazo busca brindar una respuesta confortable y sencilla a la frustración de trabajar mil horas en un empleo precario.
· La politóloga británica Pippa Norris dice en su libro Cultural Backlash: Trump, Brexit, and Authoritarian Populism (Reacción cultural: Trump, Brexit y el populismo autoritario) que as campañas reaccionarias se basan en la búsqueda de respuestas confortables y seguras frente a la incertidumbre actual y problemas complejos (como las transformaciones del mercado laboral o el desastre ambiental). Estos discursos tienen respuestas y “culpables” claros, por eso cosechan buenos resultados electorales, aunque no es una garantía de gobernabilidad.
· Una de las creadoras de estas campañas fue Phyllis Schlafly, una militante republicana conservadora que organizó un movimiento antifeminista durante la segunda ola en Estados Unidos. Como notó que rechazar al feminismo en sí mismo no movilizaba, decidió nombrarlo como “Marcha pro familia”.
· La narrativa de Schlafly consistía en que el feminismo era una amenaza para el privilegio de las mujeres de dedicarse a ser madres y amas de casa. En plena guerra de Vietnam dijo que si éramos iguales, las chicas jóvenes iban a morirse en la guerra. ¿Quién querría perder a su hija en la guerra además de sus hijos? Una respuesta más sencilla que explicar que apoyás la igualdad pero estás en contra de la guerra.
· Phyllis Schafly nunca llegó a diputada pero construyó un relato clave para campañas como la de Ronald Reagan, que iniciaría una nueva era conservadora en Estados Unidos y el mundo.
· Les dicen nuevas derechas pero sus recursos son bastante viejos, pero no hay que dejar de discutirlos.