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Los resultados del balance de pagos del segundo trimestre de 2015 publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojan un nuevo déficit en la cuenta corriente que alcanzó U$S 2.083 millones. La cuenta financiera registró un ingreso neto de U$S 3.494 millones en el trimestre, mientras que continuó el incremento de la deuda externa bruta en U$S 4.401 millones, por lo que se estimó un stock de deuda de U$S 149.458 millones para fines de junio de 2015. La deuda del sector público no financiero y del Banco Central de la República Argentina (BCRA) creció U$S 1.759 millones respecto al trimestre anterior.
La balanza comercial de bienes y servicios tuvo reducido superávit de U$S 941 millones, explicado por una reducción del 20 % de las exportaciones respecto a igual período del año anterior. El reporte del INDEC expone que “a nivel agregado, las exportaciones totales sufrieron la caída en los precios internacionales, manteniéndose estables las cantidades”. Sin embargo, al interior de los distintos rubros, sólo las manufacturas de origen agropecuario siguieron este comportamiento. Residuos y desperdicios de la industria alimenticia registró una disminución de las exportaciones de U$S 1.705 millones, que explica el 41% de la variación total. Aportaron a la disminución de las exportaciones el rubro combustible y energía, con una caída en U$S 761 millones y las manufacturas de origen industrial en U$S 1.109 millones. Los productos primarios en tanto, disminuyeron sus exportaciones en sólo U$S 66 millones debido a que registraron incrementos en cantidades del 28 % que contrarrestaron la caída de precios.
Por su parte, las importaciones disminuyeron un 12 % con respecto al mismo período de 2014, explicadas principalmente por una reducción en los precios del 10 % y un 2 % en cantidades. Combustibles y lubricantes es el rubro que registra mayor caída de importaciones, seguido por piezas y accesorios para bienes de capital. Mientras que los bienes de capital aumentaron sus importaciones un 5 %.
La salida más importante de divisas ocurrió en la cuenta “utilidades y dividendos” de las rentas de inversión, con egresos netos estimados en U$S 2.909 millones. Es decir, se trata de la salida de dólares apropiados localmente que remiten al exterior las empresas, principalmente extranjeras.
La cuenta financiera expresó también un importante flujo de dólares en el segundo trimestre del año que correspondió a inversión extranjera directa y endeudamiento privado en el exterior. El sector privado no financiero provocó un ingreso neto de U$S 3.145 millones, conformado por inversión extranjera directa en un 50 % y también títulos de deuda y deuda directa con bancos del exterior. Mientras que el sector público no financiero fue responsable de una salida neta de divisas de U$S 1.051 millones de los cuales el 41 % corresponde a los pagos al Club de París.
Las transacciones del balance de pagos resultaron así en una variación positiva de las reservas internacionales de U$S 2.300 millones en el segundo trimestre apuntalados por los ingresos netos en la cuenta de capital ante la salida de divisas en cuenta corriente, mientras que por cambios de paridades entre las principales monedas las reservas internacionales del BCRA se incrementaron en U$S 62 millones. Sin embargo, el inminente rojo de las reservas del Banco Central por las salidas netas de pagos de deuda y la fuga de capitales está complicando los planes del gobierno de realizar el cambio de mandato sin grandes turbulencias.
La reciente resolución de la Comisión Nacional de Valores oficializada ayer para intervenir en las cotizaciones de los Fondos Comunes de Inversión generó más dolores de cabeza que soluciones de fondo ante la escasez de dólares, mientras el dólar paralelo tocó ayer un nuevo valor histórico en 16,05 pesos y la bolsa sufrió importantes caídas durante toda la semana. |