“Una reunión muy cordial”. Así definió la ultraderechista Victoria Villarruel al encuentro por cerca de una hora que mantuvo con la vicepresidenta Cristina Kirchner. El mismo se llevó a cabo en la sede del Congreso de la Nación. A la salida, la vicepresidenta electa reivindicó el encuentro y afirmó que van a trabajar para llevar a cabo “una transición ordenada”.
Mientras tanto, el futuro gobierno de Milei empieza a adelantar los ataques que lanzará contra el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud. El mismo presidente electo ya empezó a hablar de privatizaciones y recortes del mal llamado gasto público. Por su lado, legisladores electores como Alberto “Bertie” Benegas Lynch, ya anunció que intentará atacar el derecho al aborto, conquistado con la lucha de las mujeres.
En un comunicado oficial del Senado, se indicó que en la reunión "se coordinó la organización de la Asamblea Legislativa del 10 de diciembre y se repasaron los principales hechos de la gestión". También se señaló que "en materia administrativa, la Vicepresidenta destacó que al asumir la gestión se recibió la obra social del personal legislativo (DAS) con $390 millones de déficit mensual y que luego del proceso de saneamiento y mejoras en la gestión se logró un superávit equivalente a 5 meses de prestaciones, ampliando al mismo tiempo los servicios y prestaciones para los afiliados".
La reunión tuvo lugar un día más tarde del encuentro entre Alberto Fernández y Javier Milei, que se realizó en la Quinta de Olivos. Ambas reuniones son parte de intentar una transición ordenada por parte de las distintas fuerzas políticas capitalistas.
El trasfondo es una crisis social y económica muy profunda, agudizada por las políticas de ajuste implementadas por el Frente de Todos bajo las órdenes del FMI. Políticas de ajuste que Milei anunció se propone continuar y profundizar. |