El Fondo festejó las medidas de ajuste contra el pueblo trabajador que anunció el ministro de Economía Luis Caputo.
“Celebramos las medidas decisivas anunciadas hoy por el Presidente Javier Milei y su equipo económico para abordar importantes desafíos económicos de Argentina: un paso importante hacia el restablecimiento de la estabilidad y la reconstrucción del potencial económico del país”, afirmó Georgieva en X.
En el mismo sentido, Julie Kozack, la portavoz del FMI, sostuvo en un comunicado que "el personal técnico del FMI respalda las medidas anunciadas hoy por el nuevo Ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo. Estas fuertes acciones iniciales apuntan a mejorar significativamente las finanzas públicas de una manera que proteja a los más vulnerables de la sociedad y a fortalecer el régimen cambiario. Su aplicación decidida contribuirá a estabilizar la economía y a sentar las bases de un crecimiento más sostenible y liderado por el sector privado".
"El personal del FMI y las nuevas autoridades argentinas trabajarán con celeridad en el período que se avecina. Tras los graves reveces en política económica de los últimos meses, este nuevo paquete de medidas constituye una buena base para proseguir las discusiones encaminadas a reconducir el actual programa respaldado por el Fondo", añadió.
El Fondo como es habitual festeja un mayor ajuste del gasto, lo mismo le exigió al gobierno del Frente de Todos que avanzó con los recortes para cumplir la meta de déficit fiscal. El candidato de Unión por la Patria había ofrecido Déficit Cero para el año próximo.
El Fondo apuntaba contra trabajadores públicos, jubiladas y jubilados, y trabajadores que perciben programas sociales y recomendó aumentar las tarifas de los servicios públicos. Ahora Javier Milei cumple con el FMI y ajusta al pueblo trabajador en vez de afectar a la casta.
Hay que rechazar el ajuste, y el acuerdo con el Fondo, movilizarse por el desconocimiento soberano de la deuda pública como parte inseparable de un conjunto de medidas como la nacionalización del comercio exterior y la banca bajo control de los trabajadores para desarrollar una respuesta alternativa ante la crisis y que esta vez no la paguemos los trabajadores. Un programa en función de los intereses del pueblo trabajador y no del capital financiero internacional.
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