Tras el despliegue de la policía federal para “blindar” las elecciones, el siguiente paso fue la extinción del IEEPO y con ello la militarización de Oaxaca, con el objetivo de amedrentar al magisterio en lucha e inhibir sus acciones.
Como parte de la ofensiva para imponer a toda costa la reforma educativa, se congelaron las cuentas sindicales de la Sección 22 y se han librado decenas de órdenes de aprehensión contra maestros oaxaqueños, incluyendo una demanda interpuesta por la organización empresarial Mexicanos Primero contra el dirigente estatal Rubén Núñez Ginés. Así, recientemente, se dio a conocer la detención del profesor Adrián Ramírez Castillo, representante del sector Juchitán que, aunque fue liberado, representó un ataque al magisterio.
Posteriormente, el ataque escaló el 23 de septiembre con el asesinato del profesor Alejandro Leal Díaz, ex secretario general de la Sección 22 y del profesor Ubaldo Cortés Garzón, en el municipio de San Juan Ihualtepec, en la Mixteca, en lo que quieren presentar como un “asalto”. Nadie les cree.
A lo anterior se suma el emplazamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a los poderes Ejecutivo y Legislativo de Oaxaca para armonizar, en un plazo de seis meses, la ley educativa estatal con las disposiciones de la reforma educativa federal, como hiciera hace unos días al determinar la inconstitucionalidad de las legislaciones de Zacatecas y Baja California que reconocían, entre otras cosas, los derechos adquiridos de los trabajadores de la educación.
Con estos golpes, el gobierno de Enrique Peña Nieto, de la mano del gobierno de Oaxaca, pretende aplastar la lucha de una de las secciones del sindicato magisterial más importantes y combativas ganadas por la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), para avanzar con sus planes privatizadores y avasallar los derechos de los maestros.
Preparando la respuesta
A una semana de haber desalojado el plantón que mantenían en el centro de la ciudad Oaxaca, los maestros lo retomaron el miércoles 23 para continuar la resistencia contra la reforma educativa y la evaluación punitiva. Esto es parte de un plan de acción que incluye la realización de una paro educativo nacional para el 12 de octubre, medida votada por la CNTE y sindicatos de educación media superior como el SUTIEMS, el Sindicato Nacional del Colegio de Bachilleres y del Conalep, y de educación superior como el STUNAM, el SITUACM y el STIPN, en la II Convención Nacional Magisterial (12 y 13 de septiembre).
Junto a ello la CNTE, el STUNAM, el Sindicato Mexicano de Electricistas y el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana junto a sectores del movimiento estudiantil y popular han resuelto impulsar el Frente Amplio Radical convocado por los familiares de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa el pasado 26 de septiembre, para la unificación de las luchas y la transformación radical del país.
Desde la dirigencia de la Sección 22 de Oaxaca se mantiene una política de búsqueda de diálogo con el gobierno de Gabino Cué para resolver la problemática educativa en el estado. Sin embargo, el duro ataque del gobierno y el conjunto del régimen está generando tendencias a la unidad de los sectores en lucha. Quienes impulsamos el boletín de trabajadoras y trabajadores de la educación Nuestra Clase, consideramos que antes que buscar el diálogo con alguna instancia del régimen es necesario desarrollar la organización y la movilización independiente, para generar una correlación de fuerzas favorable que permita imponer las demandas.
El paro nacional convocado para este 12 de octubre debe convertirse en una primera manifestación de fuerza que exprese en las calles los acuerdos de unidad que se vienen haciendo. Para ello, es tarea de primer orden que la CNTE y todos los sindicatos que participaron en la Convención Magisterial, así como los que integran el Frente Amplio Radical, pongan todas sus energías, sus recursos y los medios a su alcance al servicio de impulsar el paro, organizando asambleas en las escuelas, facultades, planteles, universidades y centros de trabajo para que desde la base se decida democráticamente y se garantice esta importante acción, llamando a sumarse a los estudiantes y organizaciones en lucha y que la jornada del 12 de Octubre sea el catalizador para reactivar y profundizar la movilización obrera y popular, atrayendo a otros sindicatos como el minero, el petrolero y los de salud en el camino de preparar la huelga general, para echar abajo las reformas estructurales y ponerle un alto a este régimen hambreador, represor, entreguista y asesino. |