Este martes, en su conferencia de prensa habitual, Manuel Adorni anunció que el Gobierno iba a establecer el Salario Mínimo, vital y móvil en $ 180.000 para el mes de febrero y en $ 202.800 en marzo. La cifra implica un aumento raquítico del monto, que se encontraba congelado en $ 156.000.
La suba anunciada implica un aumento de alrededor del 30% en total, sumando los incrementos de los dos meses. Está muy por abajo del pedido que habían hecho las organizaciones sindicales, que habían planteado subir un 85% el monto, acorde a la inflación de los últimos meses.
La cifra es realmente irrisoria dadas las cifras inflacionarias. Si se toman los precios de la Ciudad de Buenos Aires, equivale a poco más de dos pizzas o dos docenas de empanadas.
El Salario Mínimo se utiliza como referencia para las negociaciones salariales en diversos sectores de la economía. Al mismo tiempo, tiene implicancias concretas. Sirve como índice para fijar los montos de programas sociales que reciben millones de personas a lo largo del país como el Potenciar Trabajo o la prestación por desempleo, que equivalen al 50 % y 75 % respectivamente. También sirve al cálculo de las jubilaciones mínimas que reciben aquellos titulares con 30 años de aportes. |