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Intento frustrado en el Ayuntamiento de Zaragoza
La semana pasada el equipo de gobierno de “Zaragoza en Común” intentó cambiar la obligatoriedad de asistir como concejal a todos los actos religiosos de importancia de la ciudad de Zaragoza.
Su propuesta era eliminar esa obligatoriedad de que toda la corporación municipal asistiera a estos actos religiosos, y que los concejales pudieran asistir de forma individual y voluntaria, sin ningún distintivo que le acreditara como tal, como la banda de concejal electo.
Sin embargo esta medida fue rechazada ya que solo contó con los votos a favor de Zaragoza en Común y Ciudadanos. PP, PSOE y CHA (Chunta Aragonesista) votaron en contra. Los primeros por razones obvias, ya que son el partido de la Iglesia Católica por excelencia. El PSOE, porque no se aceptó su propuesta de excluir de esta voluntariedad la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar y la misa al Patrón de la Ciudad San Valero. CHA, argumentando que la propuesta se quedaba “corta”, cuestión totalmente cierta, aunque con su voto impidió que saliera la moción.
Como vemos el PSOE, como históricamente siempre ha hecho, dice en su discurso que es un partido laico, pero votando lo contrario. Y los nacionalistas de izquierdas de CHA, impidiendo con su voto un pequeño avance en la laicidad del ayuntamiento.
La fuerza de la Iglesia Católica en el Estado Español
La Iglesia Católica Española, la “Iglesia de Franco”, que bendijo como “Cruzada” el exterminio del “Rojo” en la guerra civil española y en la posterior sangrienta dictadura, la misma que entrababa bajo “palio” a Franco como si fuera un Santo o una figura religiosa, sigue teniendo en la España “Democrático” un gran poder como casi ninguna otra iglesia en Europa.
Gracias al Concordato del Estado Español con el Vaticano de 1979, que ningún gobierno ni de derechas (UCD-PP) ni de "izquierdas" (PSOE) se ha atrevido a tocar, la Iglesia impone la religión en la escuela pública, recibe cada vez más dinero de los impuestos de todos los españoles, no paga impuestos, inscribe edificios como suyos sin serlo, impone los festivos del calendario laboral y escolar, está presente en todas las fiestas de todos los municipios del país, impone sus símbolos religiosos en la vida política, y un largo etcétera.
Como dijo Marx “la religión es el opio del pueblo”, que solo sirve para moldear las conciencias “al gusto” del poder establecido, para “adormecer” a la sociedad y que los habitantes de la misma nunca critiquen su dura realidad vital.
Por ello peleamos por una sociedad en la que la religión, sea cual sea, esté separada del Estado, es decir, apartada de la “esfera pública”. Para ello el Estado debe, como medida principal, eliminarse el concordato con la Santa Sede, para así, de un “plumazo” eliminar toda la serie de grandes prebendas, beneficios y poder a la Iglesia Católica Española. |