Por su parte los trabajadores registrados del sector privado, en enero, apenas si logran empatar a la inflación, por lo que no pudieron recuperar nada del 14 % pérdido en diciembre. A su vez la Secretaria de Trabajo publicó un informe en el que resalta que la mitad de los trabajadores registrados cerró el 2023 con un salario por debajo de los $ 450.000, es menos que el valor de la canasta básica para una familia tipo. Las medidas de Caputo y Milei están pulverizando los ingresos de las grandes mayorías, es urgente un aumento de emergencia para los salarios, jubilaciones y programas sociales. |
El ajuste de Javier Milei y Luis Caputo, están atacando el poder adquisitivo de los salarios y esto ya empieza a reflejarse con claridad en los informes oficiales. Según el informe del Indec publicado este miércoles entre diciembre y enero los trabajadores estatales perdieron un 21,9 % de sus ingresos frente a la inflación y en comparación con enero de 2023 la caída es del 24,3 %. La Secretaria de Trabajo publicó un informe con números más concretos que llegan hasta fin del año pasado, allí marcan que los salarios de los trabajadores registrados (públicos y privados) crecieron un 165 % en 2023 contra una inflación del 211.4% , consolidando una pérdida del 15% que profundiza la caída de los últimos años.
Si bien los trabajadores registrados del sector privado lograron acercarse a la inflación durante enero, como detalla el Indec, esto sólo fue porque en las negociaciones paritarias ya partían de los agudos retrocesos de los últimos meses. Como explicó el especialista e investigador de la CTA, Luis Campos: “El ingreso de los trabajadores registrados del sector privado creció un 20% en el mes y casi le empata a la inflación (20,6%). En el sector público sólo creció un 12,1% y se profundizó el derrape de diciembre. En el sector público la caída de enero se sumó a la de diciembre.”
El informe de la Secretaria de Trabajo permite tener una noción más palpable de la situación de los salarios, teniendo en cuenta que es de hace tres meses y los ingresos se deterioran día a día. Según el mismo, la remuneración bruta de la mitad de los trabajadores registrados fue menor a $ 449.193. La cifra se econtraba un 10% por debajo de la línea de la pobreza de diciembre que se ubicó en $ 495.798,32. Siendo una de las principales causas del agravamiento de la crisis social.
La pobreza alcanzó al 41,7% de las personas y el 31,8% de los hogares en el segundo semestre de 2023, de acuerdo al informe publicado, también, este miércoles por la tarde por el Indec. Aplicado a una población total de unos 46 millones de personas, significa que más de 19 millones de personas vivían bajo la línea de pobreza a fines del año pasado. De conjunto, desde que el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a tener tutela sobre la economía argentina luego del acuerdo stand by de Mauricio Macri con el organismo, en junio de 2018, la pobreza creció 14,4 puntos porcentuales pasando de 27,3% a 41,7%.
A nivel nacional, a los recortes y despidos se suman ahora los techos que el Gobierno de Milei quiere imponer en las negociaciones paritarias. Es lo que está ocurriendo en negociaciones salariales de sectores como Camioneros, Comercio o la Uocra; allí el Poder Ejecutivo se niega a homologar acuerdos que impliquen subas superiores al 14% en marzo y al 9% en abril.
Mientras en el Estado recortan puestos de trabajo, cae el poder adquisitivo de la clase trabajadora, el pueblo pobre y las clases medias arruinadas, la CGT sigue a la espera de un llamado a negociar por parte del Gobierno nacional. Al mismo tiempo, anuncian que están dispuestos a discutir una eventual reforma laboral “consensuada”. Es decir, que están abiertos a negociar nuevas quitas de derechos para la clase trabajadora.
Ante la pulverización de los ingresos y el fuerte deterioro de las condiciones de vida de las mayorías sociales, es urgente una suba de emergencia para los trabajadores formales, informales, desocupados y jubilaciones y por la actualización automática frente a la inflación. Junto a pelear por la reincorporación de todos los despedidos. La CGT y la CTA deberían ponerse a la cabeza de un plan de lucha para enfrentar el ajuste de Milei, el FMI y los gobernadores, y tirar abajo los DNU. |