La pobreza y la indigencia son temas que el kirchnerismo viene ocultado bajo la alfombra desde el 2007 cuando decidieron empezar a manipular los datos, pero desde el 2013 directamente el INDEC decidió dejar de publicarlos. En el día de ayer la Comisión Técnica de ATE INDEC develó este secreto del oficialismo.
Los trabajadores del organismo revelaron que el saldo de la década ganada, del famoso “crecimiento con inclusión” deja una pobreza de 21,8% y una indigencia de 4,1%. Estos son los datos calculados para el primer semestre de 2015.
El informe se presentó en el tradicional abrazo que realizan los trabajadores del INDEC, nucleados en ATE, que enfrentan la intervención por parte del gobierno nacional hace casi nueve años y denunciaron una nueva mentira en la inflación ante la publicación mensual del IPC (Índice de Precios al Consumidor).
En las puertas del organismo se hicieron presentes miembros de la directiva de ATE y organizaciones (Agrupación Marrón, Estatales en Lucha, Partido de los Trabajadores Socialistas, Partido Obrero, entre otros) y trabajadores solidarios que brindaron su apoyo a los empleados del organismo que enfrentan la intervención.
También Gabriel Solano, candidato a Diputado Nacional por CABA del FIT. Por su parte, Nicolás del Caño, candidato a Presidente del Frente de Izquierda, y Myriam Bregman, candidata a Vicepresidente, enviaron su apoyo.
¿Hay menos pobres que en Alemania?
El debate sobre la pobreza se destapó nuevamente este año cuando Cristina Kirchner recibió un premio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), donde la presidenta afirmó que el nivel de pobreza se situaba en 4,7%, repitiendo el último dato que difundió el Indec correspondiente al primer semestre de 2013. Desde entonces, no se conocen otros números oficiales.
También el Ministro de Economía, Axel Kicillof, justificaba la ausencia de estimaciones diciendo que no se difundirá ese dato para no "estigmatizar" a los pobres. El oficialismo llegó al extremo de decir locuras como las de Aníbal Fernández, actual candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires y Jefe de Gabinete que afirmaba que “en Argentina había menos pobres que en Alemania”. Y como si esto fuera poco, el máximo del ridículo lo cometió el propio director del INDEC, Norberto Itzcovich, que no se puso colorado al afirmar que todo es relativo porque “había mil formas de calcular la pobreza”. La paradoja es que, habiendo tantas formas, los interventores se eximan de utilizar al menos una.
En esa ocasión, desde La Izquierda Diario Ana Laura Lastra, delegada de la Junta Interna del INDEC y Pablo Anino respondían a los funcionarios: “La mentira oficial es tan ostensible que, en las regiones históricamente más relegadas del país, las estadísticas públicas registran prácticamente la eliminación de la pobreza y la indigencia”, señalaron.
Otro hecho que conmocionó al país fue la muerte de un adolescente qom por desnutrición en el Chaco, cuando el INDEC de manera cínica publicaba que la desocupación era del 0%, que la pobreza había caído a sólo el 8,4% de la población y la indigencia se reducía a un insignificante 1,4%.
Década ganada ¿para quién?
El kirchnerismo montó un gran relato de la década ganada pero los números que publicaron los trabajadores del organismo muestran que a pesar de que el porcentaje cayó levemente, si se lo compara con el 25,1% del año pasado, en 12 años no se revirtió una situación estructural de pobreza. Hubo crecimiento económico a tasas chinas pero la pobreza no quebró el límite del 20%.
Incluso, en el primer semestre de 2015, el nivel de pobreza pegó un salto en relación al segundo semestre de 2013 (del 20,7% al 21,8% actual), lo cual expone el efecto que la devaluación de enero de 2014 tuvo sobre los ingresos del pueblo trabajador.
Sin embargo hubo un sector, el empresarial, que no corrió la misma suerte que los trabajadores o sectores populares y que sí supo ganar y mucho en esta década. Varios autores señalaron que la rentabilidad de las empresas tuvieron alza record desde el 2002, ganancias que tuvieron una caída en 2009 y luego volvieron a repuntar. Como señaló Cristina en varias ocasiones a los empresarios, “se la llevaron en pala”.
Este aumento de la rentabilidad fue posible gracias a la devaluación del 2002, que generó un 40% de aumento en los precios y abarató los salarios. Sobre este costo laboral deprimido y apoyado en la favorable situación económica internacional, la economía argentina volvió a crecer.
En la actualidad, nuevamente la economía se aproxima a zona de tormenta y los empresarios piden a gritos un representante para que realice el ajuste que necesitan para volver a recuperar sus altos niveles de ingresos. Así, están cada uno de los candidatos presidenciales, que se presentan para administrar sus negocios, desfilando y haciendo promesas en el coloquio de IDEA. Ninguno sabe que más ofrecer para mostrarse gobernable.
Nicolás del Caño no se hará presente como ya declaró “sólo le rinde cuentas a los trabajadores, no a los grandes grupos económicos”.
La década kirchnerista llega a su fin con un nivel de pobreza alto y la mitad de los trabajadores con ingresos de menos de $6.500 mensuales, como lo reconoce el mismo INDEC intervenido, cuando la canasta familiar supera los $13.000.
Los sucesores, tanto Scioli, como Massa y Macri no van a revertir esta herencia. Al contrario, todos comparten la fórmula para después del 25 de octubre: pagar a los fondos buitre, devaluación, ataque al salario,nuevo endeudamiento y tarifazos. Sólo el programa del FIT plantea una salida para evitar que la situación mundial actual, con fuertes límites al crecimiento, devaluaciones competitivas y caída de los precios de las materias primas redunde en un nuevo salto de la dependencia del imperialismo y, que implicará un nuevo ataque al salario de los trabajadores.
Compartimos con nuestros lectores el documento presentado por los trabajadores del INDEC
Sintesis 1º Sem 2015
|