Recta final hacia las presidenciales del 25 de octubre. Los candidatos hablan por sus palabras pero también por sus fotos de campaña. La semana pasada cinco de ellos fueron al Coloquio de Idea, ahí donde se reúne la crema empresaria. A su manera, todos dijeron lo que los hombres de negocios querían escuchar. Margarita deshojó lo poco que le quedaba de progresismo. Lo que no se animaron, quedó para sus voceros de ocasión. El sciolista Urtubey propuso “negociar urgente” con los fondos buitres.
Scioli arrancó la última semana con un “afiche” que vale mil palabras. Allí posa junto al ex carapintada Berni, su “futuro” ministro de Seguridad, y cientos de policías. Ya se habla de Alejandro Granados y Ricardo Casal para completar el elenco de los tres mosqueteros de la mano dura. Algunos oficialistas se tapan los ojos con culpa progresista; pero lo llaman a votar. Peor: no dicen nada del brutal crimen de la policía de Jorge Capitanich, que mató a golpes al militante social Ángel Verón. Había estado un mes internado por la represión y las torturas que recibió mientras reclamaba viviendas en Chaco.
Massa arrancó el lunes pidiendo “a la gente que nos ayude a estar en segunda vuelta”. Macri "a los que hayan votado por De la Sota, Massa, Stolbizer, Del Caño y Rodríguez Saá, que por favor me voten". Prometen el oro y el moro. Piden lo imposible. Ya no saben qué hacer.
El panorama confirma nuestro análisis: alejada la posibilidad de una polarización, el Frente para la Victoria hace todo por llegar al 40% y obtener 10 puntos de diferencia; Macri y Massa pelean por entrar a un hipotético ballotage. También confirma un pronóstico político: el impasse en el que se encuentran los tres candidatos habla de sus límites para entusiasmar a las mayorías populares.
Unificación y paz social: dos pruebas difíciles
Las cúpulas sindicales también cierran campaña esta semana. El miércoles se reunirán opositores (Hugo Moyano), “independientes” (Gerardo Martínez) y “gordos” (Armando Cavalieri). Qué yunta. El objetivo: dar una señal hacia la “unificación sindical” y acercar propuestas para el próximo gobierno.
Más allá de la puesta en escena, hay una realidad que no se le escapa a nadie. Como cuenta el periodista Ricardo Carpena en Clarín, “los principales candidatos presidenciales ya votaron en una categoría crucial en caso de que consigan llegar al gobierno y pretendan garantizar la paz social: Scioli, Macri y Massa eligieron devolverle al sindicalismo peronista los privilegios de siempre”.
El escenario económico y los planes que tienen los candidatos de Idea parecen anunciar un trabajo complicado para el sindicalismo peronista.
Un eco amistoso, un acto memorable
Nicolás del Caño, mientras tanto, sigue recorriendo el país. Lo mismo hace Myriam Bregman, su compañera de fórmula. Estos días estuvo en Mendoza, Neuquén, Córdoba y Jujuy. Hoy estará en el concierto y muestra que organizan #ArtistasConelFIT. Según cuenta, a medida que avanza en el camino recoge las repercusiones del debate presidencial y un gran interés por las propuestas del Frente de Izquierda. Las mismas que son vistas en la tele y en las calles, donde la militancia encuentra también ese eco amistoso: "aguante Del Caño", "yo los voté", “la izquierda tiene que entrar”. Cada vez son más los que no entran en la trampa de votar a los candidatos del ajuste.
En el recorrido, Del Caño también va “rindiendo cuentas” y “tejiendo alianzas”. No ante los poderosos, como el resto de los candidatos. El mejor ejemplo es el acto que protagonizó este sábado en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, para muchos el corazón industrial del país. Ese lugar que el sciolista Berni recorre en helicóptero policial; que Massa llenó de tantos countries como barrios inundados; donde se concentra parte del círculo rojo de Macri.
Fue una jornada memorable para quienes siguen la trayectoria de la izquierda clasista en nuestro país. Mil obreros, docentes y jóvenes se reunieron a escuchar los discursos de Nico y de una camada de dirigentes obreros de izquierda.
Fueron esos referentes de las luchas más duras de los últimos años, como Kraft, Lear y Donnelley, los que denunciaron lo que el sindicalismo peronista oculta: los empresarios ya están queriendo ajustar a la clase trabajadora. Despidos y suspensiones en la industria automotriz, las gráficas y el comercio. Para enfrentar esos planes, los candidatos obreros llamaron a seguir construyendo una alternativa a la burocracia sindical y a pelear el voto del Frente de Izquierda en las fábricas “para que haya un pronunciamiento nacional contra los políticos de los capitalistas”.
Los discursos, las candidaturas obreras y la multitudinaria presencia de trabajadores y jóvenes confirman un fenómeno profundo. El de una generación de trabajadores que ha protagonizado en los últimos años duras luchas contra las patronales, el gobierno y la burocracia sindical, pero que además viene tomando en sus manos la militancia política, al calor de la campaña del Frente de Izquierda.
Acto de cierre y mensaje a los ajustadores
Al finalizar el acto en Tigre, Nicolás trazó una “hoja de ruta” para esta recta final, pero también invitó a pensar el futuro. “Queremos seguir construyendo esta izquierda dura en cada fábrica, escuela, hospital y universidad, una juventud aliada a la clase trabajadora. Una gran elección será un fuerte pronunciamiento a las patronales y sus políticos, de que enormes sectores de trabajadores, jóvenes, jubilados y sectores populares vamos a resistir sus ajustes. En el fragor de esa lucha queremos construir un gran partido de la clase trabajadora, para que gobiernen los trabajadores. Aprovechemos estos días para pelear los votos en nuestros lugares de trabajo y estudio, en los barrios; y el 25 de octubre fiscalicemos para defender el voto del Frente de Izquierda”.
Está claro. Una gran votación al FIT será un mensaje contra los candidatos del coloquio de Idea. Además permitirá aumentar las bancas de la izquierda clasista. Diputados que cobren como un docente, que se planten junto a los que luchan, que pongan sus bancas al servicio de organizar esa fuerza militante que propone Del Caño.
Con ese objetivo, y como cierre de una campaña que ya ha tenido una trascendencia extraordinaria, el Frente de Izquierda realizará este jueves 22 su acto en la Ciudad de Buenos Aires.
Allí hablará Nicolás del Caño. También los principales candidatos del Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero e Izquierda Socialista. Será a las 17.30 horas en la esquina de Corrientes y Callao.
Los candidatos tradicionales ya cerraron con los empresarios. Vení a cerrar con el Frente de Izquierda.
|