La toma del predio en Merlo expresa la grave crisis social y habitacional que vive el distrito, que es sólo un botón de muestra de un problema estructural que afecta a los trabajadores y sectores más pobres de la sociedad. En Merlo, en casi 30 asentamientos precarios, residen 10.000 familias. Los bajos salarios y el trabajo precario impiden que los trabajadores accedan a la vivienda única familiar. Mientras un puñado de grandes propietarios de tierras ociosas, con el aval de los gobiernos, son parte de la especulación del negocio inmobiliario. Mientras se niegan a avanzar, como propuso mi compañero Nicolás del Caño, a realizar un Plan de Obras Públicas, Infraestructura y viviendas populares basado en impuestos progresivos a las grandes fortunas y bajo gestión de los trabajadores y las organizaciones barriales.
La lucha de las familias que están tomando las tierras es absolutamente legítima. Ilegal es que no se respete el derecho a la vivienda del pueblo trabajador.
Por eso desde el SUTEBA La Matanza, los docentes nos hicimos presentes para acercar nuestra solidaridad y apoyo activo a las familias que están viviendo en condiciones de extrema necesidad exigiendo una vivienda digna. La unidad entre los trabajadores y los sectores más empobrecidos, poniendo nuestras organizaciones al frente de las luchas populares, es el primer paso para enfrentar a los gobiernos que nos niegan los derechos más elementales. Ante el escenario de ajuste, que se viene con el gobierno ya sea de Scioli y Macri, estas crisis sociales y habitaciones van a recrudecerse. La coordinación y acción común de trabajadores, jóvenes y sectores populares, será necesaria para enfrentar los ataques frente a la nueva etapa que se abre después del balotaje.
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