Este miércoles la Cámara de Diputados debe someter a votación la glosa presupuestaria correspondiente a los trabajadores estatales, y el gobierno ya muestra su intransigencia frente a las demandas de los trabajadores que partieron pidiendo un reajuste de un 8% en sus salarios, para terminar planteando un 6,8% buscando un acercamiento.
Los gremios de los trabajadores fiscales ya vienen en conversaciones con el gobierno a través de una mesa de negociación, con los ministerios de Hacienda de Rodrigo Valdés, y del Trabajo de Ximena Rincón, que expresaron que no existe el espacio para llegar al reajuste en el sector público.
El gobierno plantea que solo están dispuestos a dar un 3,2 %, escudándose en la desaceleración económica, con esto las dirigencias de los trabajadores fiscales llaman al entendimiento y buscar vías para llegar acuerdo, aunque no descartan movilizaciones.
El Gobierno, para dividirlos, propone mantener su propuesta de 3,2% pero escalonada según escala salarial, con mayor aumento para los menores sueldos. Una variante que podría ser razonable, si el objetivo no fuera sembrar la división para evitar toda movilización. Pero además de sus tácticas engañosas, cuentan con otra posibilidad para logra este fin.
¿Qué hay de las lecciones de la lucha funcionarios del registro civil?
Parece que es algo que no han entendido bien las direcciones de los fiscales, será porque son parte del gobierno, como Raúl de la Puente, presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), que pertenece al partido de gobierno PS, o Gajardo el cuestionado presidente del colegio de profesores del PC que también es del gobierno, por eso llaman al consenso con las autoridades y buscan cerrar la negociación por arriba.
El horizonte de los trabajadores fiscales debe estar en sacar las mejores lecciones del paro de los trabajadores del Registro Civil por que esta lucha se transformó en una dura batalla. Se inició tras la ruptura de la mesa de diálogo por parte del Gobierno a través de la Dirección de Presupuesto (Dipres).
La intransigencia del Gobierno, al igual que hoy, fue manifiesta: sumarios, descuentos salariales, amenazas de aplicación de la Ley de Seguridad del Estado, re-emplazos anti-sindicales, chantaje económico declarando que la desaceleración impide satisfacer las demandas, operaciones contra la dirigencia sindical y dar paso a la intervención de la Contraloría General de la República para producir despidos. Una verdadera “operación castigo” contra los trabajadores. Que podemos esperar de este gobierno y sus representantes
Solo la movilización decidida de todos los funcionarios podrá dar respuesta sobre sus demandas, siguiendo el ejemplo de la lucha que los trabajadores del Registro Civil, y no con lobby parlamentario, así no se conseguirá nada, la confianza radica en las fuerzas organizadas para luchar por un mejor salario y mejores condiciones para los fiscales, a contrata y honorarios, no olvidemos que el gobierno es el más grande subcontratista de chile , que mantiene en la precariedad a miles de trabajadores. |