La imposición por decreto de dos miembros en la Corte Suprema de Justicia abrió la primera crisis política del nuevo gobierno. La magnitud se verá más claramente en los próximos días. Por el momento solo puede consignarse que la decisión generó una catarata de rechazos y, además, convirtió al segundo día de la semana en una jornada silenciosa, después de un lunes cargado de anuncios y con Macri en el centro de la escena.
Ruidos en el patio
La propia UCR se vio arrastrada a la polémica por la decisión sobre la Corte. Mientras figuras centrales como Julio Cobos o Ricardo Gil Lavedra cuestionaban los métodos de designación, Ernesto Sanz salía de su ostracismo para defender a capa y espada al presidente en aras de la “construcción de mayorías”.
La solución parcial puede haber sido una suerte de “apoyo crítico”, como lo evidenció lo sucedido en la legislatura de Mendoza, donde el radicalismo, a pesar de coincidir con el proyecto presentado por Noelia Barbeito (FIT), se negó a apoyar un repudio a los decretos porque la decisión estaba “dentro de las facultades presidenciales”.
Para intentar calmar las aguas, Macri recibirá hoy a la dividida cúpula radical. A 5 días de haber asumido el gobierno, la coalición gobernante ya tiene su primer sacudón.
Pocas horas después del triunfo de Macri en el balotaje habíamos señalado que, lejos de un romance idílico, la renuncia de Sanz a integrar el gobierno ponía en tensión a la vieja y “territorial” UCR con el “creído de Barrio Parque”. Decíamos entonces “lejos estamos de haber terminado los capítulos de esta novela”. Este martes vimos el segundo y no esperaremos mucho por el tercero.
Del “consenso” a la crítica
La polémica desbordó las fronteras de Cambiemos hacia el conjunto del arco político. Quienes hace apenas 4 días festejaban el “llamado al diálogo” por parte del nuevo gobierno, salieron este martes a pegar sobre la decisión de Macri.
Sergio Massa afirmó tajante que "los nombres –en referencia a los jueces designados- son impecables pero los procedimientos son horribles". Margarita Stolbizer se sintió “moralmente obligada” a aclarar que "ni Cristina Kirchner se animó a tanto". Rodríguez Saá, como hace pocos días, también fue “sorprendido”, pero esta vez no de manera grata.
En el kirchnerismo, "Wado" de Pedro, ex secretario general de la Presidencia, salió a afirmar que "Macri comienza extralimitándose, forzando la Constitución”. Mientras tanto se conoció que La Cámpora convoca a movilizarse este jueves por “la división de poderes”.
Las tensiones llegaron hasta la sede misma del Congreso. Ahí en una reunión definida como “tensa”, Emilio Monzó y Federico Pinedo se cruzaron con Rodolfo Urtubey y Juan Manuel Abal Medina. Los macristas dijeron que le contarán a su jefe las ideas de los peronistas. A esperar sentados.
Lo verdaderamente notorio de una jornada marcada por la discusión política, fue el silencio de las dos principales figuras del Frente para la Victoria: Daniel Scioli y Cristina Fernández. Silencio que se sostiene desde ayer cuando ya se conocía que la baja de los subsidios implicará un tarifazo para el pueblo trabajador.
Bienvenidos al tren
Donde sí hubo festejos fue en la sede de la Corte Suprema de la Nación. Allí Ricardo Lorenzetti, en nombre de los integrantes de ese tribunal, dio “la bienvenida” a los jueces designados. Para que no quedaran dudas, aclaró que no objetaba el procedimiento, dado que “no le correspondía” por tratarse de una “facultad del presidente”.
Pero el festejo era por partida doble. Las copas chocaban también para despedir al juez Carlos Fayt, después de 32 años de compartir ese cuerpo y 97 de vida. El centenario (ahora ex) magistrado llamó a celebrar “un país libre”. Ignoramos si hubo globos amarillos en el festejo pero no sorprendería para nada que así hubiera ocurrido.
La izquierda contra los decretazos
La izquierda sostuvo a lo largo de la jornada las críticas que ya venía formulando desde el viernes pasado. Tanto en el Congreso Nacional como en las legislaturas provinciales donde tiene participación, el PTS en el Frente de Izquierda impulsó un proyecto de repudio a la designación de los jueces de la Corte realizada por Macri. En el caso mendocino, como se señaló, la UCR se negó apoyarlo.
Asimismo, a lo largo de la jornada, desde las cuentas de Twitter y Facebook, las críticas de los principales referentes del FIT fueron constantes.
La escena política de estos días aparece marcada por la necesidad de Macri de avanzar en limitar todas las posibilidades de oposición existentes. A la no convocatoria de sesiones extraordinarias en el Congreso sumó la imposición de los jueces en la Corte Suprema. El ajuste que exige el gran empresariado necesita ahogar cualquier tipo de oposición. Sin embargo, esta empresa es más fácil de enunciar que de llevar a la práctica.
La semana pasada, cuando todavía corría el aire fresco del “diálogo nacional”, dijimos que la apelación al uso de decretos podía despertar alguna crisis política ya que amplias capas de la población votaron contra los mecanismos del “bonapartismo” político kirchnerista.
El importante rechazo político a la decisión de Macri dejo traslucir la crítica, existente a amplia escala, a esos procedimientos. El radical Mario Negri lo ilustró diciendo que “los años del kirchnerismo y su manejo frente a la justicia han producido en la sociedad argentina una especial sensibilidad que debemos cuidar entre todos”.
La resistencia a al avance del ajuste y a estas medidas de índole bonapartista, se verá en las calles, pero también en los lugares de trabajo y estudio. Macri no tiene un camino allanado. |