Pasado el mediodía, en una sesión que aparentaba ser exprés, la Cámara de Diputados mendocina vio cómo durante más de una hora la oposición en su conjunto pedían que se trate el proyecto para rechazar la represión de gendarmería llevada cabo contra los trabajadores de Cresta Roja, así como también rechazar las declaraciones de Patricia Bulrrich y la VicePresidenta Gabriela Micheti en la que adelantaron que volverían a actuar de la misma forma frente a la protesta social.
Comenzó la joven diputada del FIT Cecilia Soria, autora del proyecto, planteando la brutal represión que había sucedido el día 22 de Diciembre en la autopista Richieri contra trabajadores que están defendiendo sus puestos de trabajo y que hoy son víctimas del vaciamiento que hacen los hermanos Rasic a pesar de que durante años recibieron subsidios millonarios. Asimismo advirtió sobre el mensaje de funcionarios del gobierno nacional de Macri que adelantan nuevas represiones, tal como lo hizo el gobierno kirchnerista a los trabajadores de Lear. Al decir de la diputada, el diálogo lo hacen a balazos de goma.
Seguidamente, el diputado Lucas Ilardo del FPV respaldó el pedido de la izquierda, denunciando la represión y que también se estaba utilizando la gendarmería en la intervención del AFSCA. La senadora Barbeito del FIT comentaba en las redes sociales “Ayer Macri envía gendarmes para reprimir trabajadores, hoy al AFSCA. El republicanismo lo guardaron en el cajón de la demagogia”.
A pesar de este elemental pedido de rechazar una represión que se vio en todos los medios de comunicación nacionales y provinciales, donde las fotos de las espaldas baleadas por los trabajadores fueron primera plana, la UCR junto al PRO y el PD sin dar explicaciones pidieron en boca del diputado César Bifi que pase a comisión para estudiarlo y que no se discuta en la sesión.
A partir de allí se suscitaron los cuartos intermedios, miradas nerviosas y mociones para cerrar el debate por parte de Cambia Mendoza y durante más de una hora la tensión se apoderó del recinto. Hasta el propio presidente de la Cámara, el radical Parés, intentó justificarse en el reglamento de la Cámara para impedir el tratamiento sobre tablas.
La izquierda insistió y planteó que cuando nos traen las leyes que otorgan superpoderes al gobernador o habilitan endeudamiento no tienen problema para votarlo de un día para el otro y avallasar el reglamento interno, pero cuando hay una emergencia clara al ver la represión desatada sobre los trabajadores no son capaces si quiera de abrir el debate. En el mismo sentido, la diputada Macarena Escudero advirtió que el silencio por parte de la UCR-PRO encubre una posición política: “Digan si están a favor o no de la represión, porque fue el mismo gobernador de Mendoza que en su discurso de asunción clamó que iba a terminar con los piquetes. Qué es esto sino un mensaje de que lo mismo que hace Macri lo va a llevar a cabo Cornejo en nuestra provincia.”
Acompañando también el diputado del PO-FIT, Héctor Fresina, aseveró que la legislatura mendocina tiene que tener un claro posicionamiento frente a la represión estatal.
Quien diera una nota de color, fue el diputado Pereyra del Frente Renovador e integrante del interbloque Cambia Mendoza diciendo que los trabajadores que protestan causan caos vehicular, lo cual fue claramente repudiado por la oposición.
Diputados del FPV, apoyando a la izquierda, pedían que la UCR diga “si está bien o mal que baleen a los trabajadores”. Intervinieron en este sentido Tanús y Viadana.
Mal trago para los radicales que tanto por su alianza con el gobierno nacional del PRO como por los planes del propio gobernador frente a la protesta social, se llaman al silencio dejando abierta una brecha para futuras rupturas producto de justificar lo injustificable.
En salvataje de la UCR, el diputado del PRO Priore mocionó cerrar el debate y que no hablen más los legisladores que estaban anotados. Sin embargo, esto trajo el rechazo de la oposición que pidió la votación nominal del tratamiento sobre tablas. Nuevamente, el presidente de la Cámara pidió cuarto intermedio y se dirigió abruptamente a las trabajadoras taquígrafas para que la moción de votación nominal no quede registrada en actas. Un verdadero escándalo.
Finalmente, Cambia Mendoza hizo pesar su mayoría propia para enviar el proyecto a comisión, pero la crisis vivida en la legislatura mendocina por la represión de Macri en Buenos Aires a 1200kms de distancia anticipa crisis políticas y nuevos confrontamientos entre la izquierda y el oficialismo radical tanto por los planes que aplicará el macrismo como los que llevarán a cabo en Mendoza. El FPV, que carga sobre sus espaldas decenas de represiones contra trabajadores y que hasta ahora viene votando todas las leyes económicas de Cornejo, en esta ocasión respaldó a la izquierda. |