La aprobación de la ley corta de gratuidad logró destrabar la tramitación de una de las reformas más emblemáticas del gobierno de la Nueva Mayoría. Bachelet logró cumplir los plazos autoimpuestos por el gobierno. De esta forma, se habilitó que el financiamiento destinado para gratuidad sea liberado para el año 2016.
“Lo que queremos en definitiva es que no haya ni un solo joven en nuestro país que se pierda la oportunidad de estudiar porque su familia no tiene recursos y eso creo que es lo que nos va a hacer un país más justo, más solidario y mejor para todos, no solo para unos pocos", afirmó Bachelet en la reunión sostenida con los puntajes nacionales.
El gobierno pudo celebrar este paso, pero las frases tienen detrás un sabor amargo. Y es que la derecha se anotó un triunfo político con la impugnación realizada por el Tribunal Constitucional a la glosa presuspuestaria. El gobierno por su parte, logró aprobar la ley corta negociando con la derecha, en un contexto de creciente rechazo estudiantil a la reforma de la Nueva Mayoría. Nadie quedó contento con la gratuidad de Bachelet.
Acuerdo con los rectores
Durante la tramitación de la gratuidad, el gobierno exploró la posibilidad de dejar fuera a tres universidades estatales del nuevo sistema. Esto no sólo generó la indignación por parte del movimiento estudiantil, sino que también de los rectores de las universidades estatales.
El gobierno finalmente no adoptó esta vía, lo que calmó las aguas con este sector. Sin embargo, Bachelet se había impuesto como plazo este jueves para presentar la ley de reforma a la educación superior. Como un gesto a los rectores, el gobierno aplazó la fecha de presentación.
“Por instrucciones de su excelencia, la Presidenta de la República, el proyecto no va a ingresar en los próximos días, sino que se va a tomar una decisión una vez que, al cabo del mes de enero, hayamos realizado el trabajo de análisis, de evaluación y deliberación, en el buen sentido y en el buen propósito de aportar a una reforma que consideramos del mayor interés para el país", informó AldoValle, vicepresente del CRUCH.
Por su parte, el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi aseguró que "para nosotros, una cosa absolutamente fundamental es incorporar de una vez por todas al estudiantado a la discusión que se está dando a nivel de la legislación en el país y nos llama la atención que muchas veces tenemos logros importantes y hemos dado pasos firmes y decisivos y nos gustaría ver a los estudiantes participando de esos logros y siendo un actor activo en esta discusión".
De esta forma, el gobierno de común acuerdo con los rectores de la Universidad de Valparaíso, Aldo Valle; de la Universidad de Chile y de la USACH, Manuel Zolezzi, prefirieron poner paños fríos al debate educacional venidero. El gobierno busca ganar tiempo en un escenario marcado por las críticas por izquierda desde el movimiento estudiantil, y las críticas por derecha por parte de los empresarios educativos. |