La reunión realizada este viernes, sobre la base de la mediación de la Assemblea Nacional Catalana, ha acabado sin acuerdo como se preveía. Aun así, las negociaciones no se han acabado y las partes se han comprometido a continuarlas. Solo compareció ante los periodistas Jordi Sánchez, President de la ANC.
La ANC ha propuesto dos escenarios posibles para dirimir el “Qui”: uno en el cual se investiría a Mas en lo inmediato y luego de tres meses se haría una consulta o primarias para elegir a quien seguiría ocupando la Generalitat. Y, otro, en la cual se haría una asamblea de los cargos electos de JxS y de la CUP y se encargarán de elegir a uno de ellos para ocupar la Generalitat.
A la CUP le interesó más bien la primera opción y los dirigentes de JxS se decantaron por la segunda. Las diferencias continúan. Para Jordi Sánchez aún hay un “hilo de esperanza”, aunque lo más probable es la convocatoria de elecciones para marzo.
La ANC se retira para dejar el paso a la negociación entre las fuerzas independentistas. Aunque no se sabe bien cómo continuará. Josep Rull, el coordinador de CDC, había anunciado ayer a primera hora, que las negociaciones se acababan el mismo viernes.
Las heridas de tres meses negociando
Desde el 27S ha pasado mucha agua. En tan solo tres meses, el desgaste de unos y el beneficio de otros ha provocado cambios significativos en el mapa político.
El Partido de Mas ha sido el centro de varios casos de corrupción y está en medio de un proceso de “transformación”. La imagen de Convergència, el partido de las sedes embargadas, del 3%, del clan Pujol, y un inacabable etcétera, se cae a pedazos. Con ella también, se está cayendo el rédito político de Artur Mas. Ya dentro de Junts pel Sí se alzaban voces de sectores independientes que le pedían un paso al costado.
La CUP está atravesada por una trinchera que divide, a partes iguales, dos sectores enfrentados con ideas diferentes. Por un lado, Poble Lliure que había decantado a un amplio sector a favor de investir a Mas. Por el otro, Endavant y Crida Constituent que ahora miran hacia Podem con la intención de buscar alguna fórmula de unidad. En el día de hoy aparecieron acusaciones de fraude en la Asamblea del 27S y un vídeo en el cual Anna Gabriel aceptaba a cualquier candidato a President para la Generalitat que fuera independentista. La guerra está servida.
El que parece que ha salido más indemne es Esquerra Republicana. Seguramente, el hecho de mantenerse al margen de las “negociaciones” en estos tres meses, le ha permitido mantener una imagen más impoluta. Desde el 27S con Joan Tardà a la cabeza, ERC salió a pedir un paso al costado a Mas. Contó con la ayuda de Súmate y otros sectores de JxS.
Mirando a marzo
En primer lugar, lo más probable es que no haya reedición de Junts pel Sí. Hay una pelea interna muy dura entre ERC y CDC por ver cómo presentarse en 6M. CDC ofreció reeditar la coalición y un Gobierno de coalición, obviamente con Mas a la cabeza. CDC está luchando por evitar el descalabro y seguir a la cabeza del proceso.
Esquerra ha rechazado tajantemente la propuesta de Convergència. A la luz de las generales y las europeas, en las que ERC superó a CDC, solo podría reeditarse JxS en otra relación de fuerzas. La rueda de prensa brindada por Oriol Junqueras fue una OPA hostil sobre todo el espacio electoral independentista. El enfrentamiento entre ERC y CDC está teniendo como campo de batalla la Assemblea Nacional Catalana.
La CUP también mira a lo lejos, aunque no se sabe bien en qué condiciones llegará. La lucha interna hace difícil prever escenarios. De todas maneras, la formación anticapitalista está amenazada por el ascenso de Podem.
La ascendente fuerza de En Comú Podem, está provocando un cambio en el escenario político catalán. Igualmente, hay que ver a qué acuerdo se llega entre Podemos y Ada Colau. Pablo Iglesias parece embarcado de lleno en la búsqueda de un acuerdo con el PSOE para echar a Rajoy y a tal fin ya ha comenzado a relativizar su propuesta de Referéndum para Catalunya, algo que ya le está trayendo problemas entre sus aliados catalanes.
Lo cierto es que cada vez más estamos abocados a nuevas elecciones en Catalunya. De aquí a marzo habrá muchas novedades en el escenario político del Principado y en las organizaciones de la sociedad civil. |