A las reducción en la jornada laboral, ahora se suman despidos encubiertos, bajo la modalidad de retiros voluntarios y el cierre de las empresas tercerizadas que prestan servicios en el la Terminal, que dejaría a cientos de trabajadores en la calle.
Desde hace 4 meses, la reducción del ingreso de barcos a la Terminal 4, cuya concesión está en manos de la multinacional APM Terminals, impuso a sus trabajadores un descenso brusco en su salario. Así como hace 15 años un espurio acuerdo entre la patronal y las direcciones sindicales los obligaba a trabajar jornadas laborales de 12 hs., hoy una inexplicable y sospechosa disminución de la actividad, que en otras terminales es normal, les impone drásticas reducciones salariales e inestabilidad laboral.
En medio de este clima, los rumores de despidos no paran de circular. La empresa lo dice hace tiempo por abajo, lo nuevo ahora es que las mismas direcciones sindicales son las encargadas de transmitir que “la empresa va a despedir a 100 trabajadores”. Este es el caso de la burocracia de los gremios de Gincheros y Estibadores, quien les comunico a los trabajadores efectivos de la Terminal “que sobraban 100 trabajadores, según la empresa”, sin plantearles ninguna propuesta para revertir esta situación.
Voces de los trabajadores
La Izquierda Diario dialogo con trabajadores portuarios, tanto efectivos como tercerizados, que nos dan un pantallazo de cómo está la situación general. “Los gremios están todos vendidos. Los delegados agarran guita y se van, la empresa está haciendo lo que quiere, estamos perdiendo todo lo que nos costo conseguir”, nos comenta un trabajador. “Con el argumento de la baja de trabajo, la burocracia nos sugiere que agarremos la indemnización que nos ofrecen. Al mismo tiempo que nos pide que no nos cortemos solos y que acudamos a ellos para que nos den una mano en la negociación”, agrega otro. “Los delegados gremiales hoy están actuando como si fueran gerentes de Recursos Humanos, dejamos media vida acá dentro trabajando 12 hs y ahora nos echan como perros”, dice otro.
Un estibador que trabaja hace 12 años en el Puerto dice: “Hay algo que está claro, APM Terminals quiere garantizar su rentabilidad a costa de despidos y salarios bajos. Y a su vez la burocracia le quiere garantizar a la empresa tranquilidad, apañando los despidos encubiertos, mal llamados retiros voluntarios, y flexibilizando el trabajo prometiéndote trabajo en depósitos”.
Maldita privatización
Quienes más inestabilidad padecen hoy son los trabajadores tercerizados. El puerto no le escapo a la ola privatizadora del menemismo en los 90. En 1992, las actividades llevadas adelante por la Administración General de Puerto -AGP- que era una sociedad del Estado, se desregularon y concesionaron a empresas privadas. Hoy hay casi 400 trabajadores tercerizados: 240 que realizan tareas encuadradas en el convenio portuario y 150 que realizan otro tipo de tareas como limpieza, servicio de comedor, etc.
De los trabajadores tercerizados que desarrollan tareas propias del puerto se encuentran los que dependen de DOMPRA SRL. Uno de ellos explica cómo es la modalidad de trabajo: “Trabajamos por jornal, cada vez que se nos llama, de lunes a lunes, esto quiere decir que trabajamos y cobramos por día trabajado. Tenemos una cantidad de jornales garantizados, que viene a ser lo que sería un sueldo básico, son 18 jornales por mes. Este dinero equivale a $10 mil pesos”. Justamente lo que hoy está en cuestión es el pago de los jornales garantizados, ya que hoy están trabajando 1 día por semana nada más, es decir muy por debajo de los 18 jornales. A lo ya precario de su situación, se suma que la empresa pretende no respetar ese garantizado. Los trabajadores nos cuentan que en el mes de noviembre tuvieron que hacer un paro, a pesar de que la dirección del Sindicato de apuntadores al que pertenecen no quería, para que la empresa cumpla con el pago de ese garantizado.
Personal de recursos humanos de la Terminal en el último mes tiene como práctica habitual llamar a los trabajadores a sus oficinas para ofrecerles amablemente miserables retiros voluntarios, tanto a efectivos como tercerizados. Uno de los trabajadores tercerizados nos da su visión de cuáles es la razón de la propuesta de retiros voluntarios por parte de la patronal: “se viene una purga masiva con el objetivo no solo de reducir el personal, sino también de condicionar a los que sobrevivan y que terminen trabajando en pésimas condiciones, modificando los convenios colectivos de trabajo”.
También se encuentran en una situación inestable los trabajadores tercerizados que prestan otro tipo de serviciso. Esta semana hubo despedidos de choferes de camiones que prestan servicios dentro de la Terminal, los trabajadores de limpieza sufren traslados compulsivos. Los trabajadores del comedor, quienes tuvieron que realizar un cese de actividades para poder cobrar el aguinaldo, concurrieron el viernes a trabajar y se encontraron con el lugar cerrado y nadie a quien reclamarle.
Permanecieron en sus puestos de trabajo durante todo el día del viernes y hoy lunes, no están dispuestos a perder su fuente laboral, así es que piden a los representantes de la Terminal su continuidad laboral, sea quien sea que se haga cargo de ahora en más de la nueva concesión.
A pesar de que en el estatuto de Marina Mercante, los trabajadores del comedor, limpieza y vigilador, que desarrollan tareas dentro del área del puerto deben ser considerados trabajadores portuarios y estar bajo el convenio de Marina Mercante, esto no ocurre.
La verdad es que hoy muchos de los trabajadores tercerizados están representados por los gremios de camioneros, maestranza y pasteleros, entre otros, y que muchos de ellos ni siquiera tienen delegados. A eso se suma además que son muy pocos, lo que los deja en una posición muy vulnerable.
“Que nadie se quede sin trabajo”
La bronca cada vez se siente más y no es solo contra la empresa y las burocracias sindicales. “Yo no lo vote para me echen”, se escucha en alusión al presidente recientemente asumido Mauricio Macri y que ya está dejando en la calle a miles de trabajadores estatales. “Ya hay denuncias de lo que nos está pasando en el Ministerio de Trabajo y no pasa a nada”, se quejan los trabajadores, quienes se niegan a resignarse y no creen “la crisis que les quiere vender la empresa”. Según ellos, “la multinacional APM Terminales es la culpable de que los barcos sean desviados a otras terminales. La política devaluatoria del gobierno de Macri les garantizo por ahora aumentar la rentabilidad en un 40 % con la suba del dólar, sin embargo como su sed de ganancia no se termina nunca, van por el despido y las conquistas que ganamos en este tiempo”.
Sobre las perspectivas de ahora en más, un trabajador de más de 10 de años en la Terminal plantea: “acá hay que hacer una asamblea general de todos los gremios, exigirle a los delegados y direcciones sindicales que la hagan, imponiéndosela los trabajadores desde abajo. Hay que pararle la mano a la empresa y exigir estabilidad laborar para todos, sin importar si somos efectivos, contratados o tercerizados bajo otro convenio. Hoy a todos nos debe unir la defensa incondicional de todos los puestos laborales y el salario igual para todos, acorde a la canasta familiar. Trabajemos todos 8 horas, en 3 turnos, para que nadie se quede sin trabajo”. |