Ramón “Chirola” Ramirez, del sector mantenimiento eléctrico y se encontraba reparando el ascensor de la grada 1, cuando por causas que aún se desconocen el aparato se activó y quedando atrapado, el compañero murió en el acto y no pudo ser reanimado en el Hospital Cestino al que fue trasladado. La empresa dio asueto y sus compañeros de trabajo y delegados del Astillero se encuentran en el Hospital Cestino de Ensenada acompañando a la familia.
La falta de inversión tecnológica y las condiciones obsoletas de trabajo que ningún gobierno desde los intentos privatizadores de los 90 hasta la actualidad quiso resolver, es la causa que hoy se cobra una vida obrera más y es el reclamo que los trabajadores del Astillero planteamos en cada movilización. |