Foto: Facebook/Ecuador Etxea
La carrera contra la precariedad que está llevando la Marea Azul, 800 Km que unen Bilbao con Barcelona, a través de distintas localidades, ya ha cumplido una cuarta parte. Cada vez está más cerca el primer objetivo consistente en hacer coincidir su llegada a Barcelona con el Congreso Mundial de Móviles (WMC), escaparate mundial de la ostentación tecnológica que Telefónica-Movistar quiere representar ante el mundo, pero sin tener en cuenta el coste que le supone a la clase trabajadora.
Se ha tenido que soportar hasta ahora la inclemencia del tiempo, añadiendo dificultad, pero también orgullo personal y coraje y por supuesto respeto. La carrera salió de Bilbao (Vizcaya), llegó ya a Donosti en (Guipuzcoa), y posteriormente a Tolosa en la comunidad de Navarra y prosigue su camino hacia Huesca. En todas las localidades por las que ha pasado hasta ahora han sido acogidos con multitudinarias muestras de apoyo
Hacer coincidir la llegada del Correscales con en MWC es para hacerse oír, mostrar su rechazo a las condiciones laborales a que son sometidos los trabajadores y trabajadoras, exigir los compromisos adquiridos por parte de la administración, cuando aún eran electos, durante los casi 3 meses de huelga, que si una empresa que en su día fue pública, tiene beneficios, no se le permita precarizar las condiciones laborales hasta la esclavitud y para eso no paran de reclamar solidaridad y apoyo y hacer de esto un acto común contra la precariedad.
El segundo objetivo y no menos importante es el mantenimiento y refuerzo de esa Caja de Resistencia Unitaria que gracias a la colaboración de entidades, particulares, movimientos sociales, sigue llenándose, lenta pero constante, para hacer de ella una herramienta con la que poder contar ante otros inicios de conflicto. |