Aquella madrugada un grupo de chicos y chicas volvían del Río de Quilmes por la calle Iriarte cuando un coche les pasó muy cerca, comenzó una discusión y el conductor del rodado, que era el policía Veysandaz, bajó y les disparó con su pistola Glock a David Vivas, Javier Alarcón y Marcelo Luquez. Si bien el uniformado estuvo prófugo, la rápida movilización de los familiares y amigos obligó a su detención pocos días después del hecho.
Desde el mediodía se fueron concentrando en la entrada de los tribunales quilmeños familiares y amigos de David y Javier, personalidades de la lucha por los derechos humanos, como Enrique “Cachito” Fuckman de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, la CORREPI encabezada por María del Carmen Verdú, el CeProDH, la Comisión de Homenaje Permanente a las Madres de Plaza de Mayo y delegaciones de la Juventud del PTS en el FIT, el PO y Hagamos lo Imposible. Cuando se sumó un número considerable de personas se realizó un corte de la calle Yrigoyen.
El tribunal sólo leyó un adelanto del veredicto que se expondrá completó el próximo lunes. Las juezas condenaron a 21 años de prisión a Veysandaz por los homicidios de David y Javier y la tentativa contra Marcelo Lúquez tomando como agravante el uso de arma de fuego, pero no su condición de policía como había pedido la querella. Cuando la secretaría terminó de leer los familiares se abrazaron emocionados.
Cuando salimos se realizó un acto en el que hablamos Bety, mamá de uno de los chicos, un compañero de HLI, María del Carmen Verdú y el CeProDH. Sostuvimos que tenemos un gran triunfo producto de la lucha de los familiares y las organizaciones, aunque no haya sido la perpetua que se pedía, y que este logro y la unidad que fuimos construyendo tienen que servir para enfrentar el gatillo fácil y las otras formas de represión que sufren los trabajadores y el pueblo como el protocolo contra la protesta social de Macri y Bullrich. |