Mientras en las escuelas podía verse un acatamiento mayor al que el gobierno y los medios reconocen, con escuelas sin clases en turnos completos, en las calles los carteles y los guardapolvos expresaban el rechazo a las sumas en negro, la precarización de nuestro trabajo y las condiciones de enseñanza, o el repudio al financiamiento de la educación privada con recursos que se le niegan a las escuelas públicas.
Como era de esperarse, los ahora “amarillos” de la Lista Celeste de Baradel brillaron por su ausencia, acompañando el acuerdo vergonzoso firmado por la conducción provincial luego de una antidemocrática consulta sin asambleas en los distritos donde el oficialismo conduce.
Daniela Rodriguez, delegada de Secundaria e integrante de La Marrón – Corriente Nacional 9 de Abril expresó: “desde nuestra agrupación nos sumamos exigiendo un salario igual a la canasta familiar por un cargo, indexado según inflación, por mayor presupuesto en base a eliminar los subsidios a las escuelas privadas y religiosas, y al no pago de la fraudulenta deuda externa. CTERA debe convocar a un paro y plan de lucha para apoyar las 10 provincias que hoy siguen en conflicto. Tambien reclamamos por el cese inmediato de los despidos, contra el protocolo antipiquete de Bullrich y la represión a la protesta, contra la absolución de los acusados por el asesinato de Carlos Fuentealba y la prisión domiciliaria al asesino de Mariano Ferreyra, el burócrata millonario Jose Pedraza”.
Una pelea que recién comienza y cómo seguirla
En las escuelas el descontento frente al aumento salarial empieza a sentirse. Lo que realmente vamos a cobrar lejos está de los números proclamados con bombos y platillos por Vidal y Baradel, y nadie se puede conformar con un salario que no cubre ni la mitad de lo que necesita una familia para vivir. A esto se suman los tarifazos y una inflación cada vez mayor. Por eso sabemos que esto recién empieza, ya que el ajuste de Macri con el acompañamiento del PJ va a profundizarse, con más despidos de estatales y privados, y mayor deterioro de nuestras condiciones de vida.
El gobierno se jugó a mostrar el inicio de clases como un triunfo, evitando que se repita el paro nacional del 24 que cuestionó el techo salarial, la represión y los despidos. La movilización unitaria del 24, el rechazo a la propuesta del viernes, y la marcha de hoy muestran que hay fuerzas en Bahía para resistir y enfrentar la política de ajuste.
Sobre las perspectivas a futuro, Ivan Moya, delegado de la Técnica 1 y miembro de La Marrón señaló: “Ahora es importante pensar como seguir. Nuestras escuelas deben ser ámbitos de debate con nuestros compañeros auxiliares, padres y alumnos. Hay que mostrar que la pelea de los docentes es la de todos, no sólo por la educación pública, sino también por las demandas del conjunto de los trabajadores. Nuestro sindicato debe ser la voz frente al ajuste, llamando a los trabajadores de la ciudad y sus gremios a impulsar acciones en común, no sólo entre los estatales, sino también con el importante sector privado de industrias, servicios y comercios. Sobre la base de encontrarnos en las calles se podrá avanzar en construir instancias locales y regionales de coordinación y discusión entre los que luchamos, para derrotar la política de este gobierno”. |