Hay 40 lugares que no serán para representantes electos por los millones de habitantes de la Ciudad de México, sino por un sector que representa a la casta política capitalina y Enrique Peña Nieto. Ninguna Asamblea Constituyente podría ser democrática cuando casi la mitad de sus cargos son seleccionados “a dedo”.
Además, los partidos del Congreso ya se pelean por los 14 diputados y 14 senadores que legislarán de “forma honoraria” sobre la Ciudad de México pero, eso sí, con el respaldo de sus millonarias dietas del Congreso. El legislador del Morena, Mario Delgado, declaró que PAN y PRI preparan una alianza en el Senado, mientras algo similar se espera en la Cámara de Diputados y veremos cuanto le toca al PRD, partido para el que gobierna Miguel Ángel Mancera.
Esta configuración antidemocrática de la tan anunciada Asamblea Constituyente, garantizará que en sus sesiones no se escuchen las voces de los trabajadores, de las mujeres y de la juventud. Al reducir la cantidad de cargos electos por voto universal, las candidaturas independientes, que en los hechos son la única vía para que se escuche una voz alternativa a los partidos del Congreso, tienen menos posibilidades de llegar.
Una Constitución “a modo” de unos cuantos
A unos meses de la implementación de una nueva Carta Magna para la ciudad, se deja el camino libre para imponer “su” Constitución, la de los de arriba.
Un grupo designado por Mancera ha iniciado la redacción de la misma a puertas cerradas, encabezados por el ex líder perredista Cuauhtemoc Cárdenas. Afirman que “los derechos de los habitantes de la Ciudad de México están salvaguardados por la Constitución de la República”, pero su actividad no es pública y nada se sabe de lo que presentarán.
Estos “notables” se arrogan el derecho de representar los derechos de los habitantes de la ciudad, en tanto el proceso electoral restrictivo pone múltiples candados a que las reivindicaciones populares se hagan presentes. Morena respondió haciendo lo mismo, mediante la conformación de otro grupo de “notables” para que presente un proyecto propio.
Mientras las grandes mayorías capitalinas no participarán en la elaboración de la Constitución, el PAN anunció que propondrá una consulta ciudadana sobre “temas polémicos”, como el “derecho a la vida”. Como es sabido, el panismo, por sus vínculos políticos clericales, es ferviente opositor a cualquier avance en el terreno de los derechos de la mujer, como es el derecho al aborto. Y en esta Constituyente amañada posiblemente pretendan retrotraer conquistas logradas por las mujeres y la comunidad sexodiversa en la Ciudad de México.
El PAN anunció que presentará su propuesta de Constitución. Ese partido conservador y reaccionario tiene el derecho y las posibilidades de hacerlo, mientras que las organizaciones obreras, populares y de izquierda, así como los candidatos independientes tienen que sortear mil y un trabas y restricciones.
Frente a esta situación, Yara Almonte, del Movimiento de los Trabajadores Socialistas, planteó “consideramos que hay que luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, sin ninguna restricción para que se presenten las organizaciones obreras y populares. En la cual todos los diputados constituyentes sean revocables, electos por el voto universal, con un representante cada 10 mil habitantes y donde puedan votar los jóvenes desde los 16 años. Una Asamblea de esas características solo puede conquistarse a partir de una gran movilización en las calles. Y en esa Asamblea los socialistas defenderíamos las demandas y aspiraciones obreras y populares”.
Para fortalecer esa perspectiva, desde La Izquierda Diario consideramos que hay que apoyar a los candidatos independientes de la izquierda anticapitalista que van a , y multiplicar la campaña de firmas para que superen la restricción de las instituciones electorales.
Para que en la Constituyente convocada por Mancera y Peña Nieto se escuche la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Contra el proyecto de ciudad al servicio de los grandes empresarios y la casta política a su servicio. |