Luego de presentar un preacuerdo firmado por la patronal, la directiva y la interna, la UOM realizó una junta de delegados el jueves para discutir sus alcances, pero se negó a someterlo a votación. |
De la mano de los ataques que impulsa el gobierno y con la tranquilidad de que la UOM de Caló no hecho más que declaraciones, la patronal de Acindar anunció para su planta de Villa Constitución un plan de suspensiones aplicable a cualquier sector de la fábrica hasta marzo del 2017, que serán remuneradas al 85 % del sueldo neto hasta marzo y al 75 % desde junio. Es decir, si la patronal aduce menos ventas, los costos los pagan los trabajadores.
El preacuerdo discutido en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe establece la libertad para suspender trabajadores durante el tiempo que la patronal crea necesario en función de las “condiciones de mercado”. Lleva también la firma de Héctor Ibarra y Silvio Acosta, respectivamente Secretarios Generales de la UOM y de la CTA autónoma de Villa Constitución.
Pese a la negativa de someter el acuerdo a votación, fueron varios los delegados que expresaron que el acuerdo no cierra en la base. Luciano Molina expresó en la junta de delegados su rechazo al mismo y a que la decisión no se someta a una asamblea general: “La patronal quiere tener las manos libres para poder suspendernos en cualquier momento. Esto es no solo un ataque a nuestros salarios y condiciones de trabajo, sino que busca también desorganizar a los trabajadores y evitar que peleemos por nuestros derechos. Los compañeros de las contratistas y los contratados serán los más afectados: en muchas empresas ya se rumorean despidos. La defensa de nuestras conquistas no la vamos a lograr cediendo punto por punto en cada negociación sino con la organización, la lucha y generando la confianza necesaria en las bases sobre nuestras fuerzas. Es por esto que también planteé que estos acuerdos tienen que ser discutidos entre todos los trabajadores, en una asamblea general. Lamentablemente, los compañeros de la Interna de la CTA y el PO no acompañaron estas posiciones. Necesitamos rechazar este ataque y discutir un plan de lucha en asambleas y en un plenario regional para evitar las suspensiones y los despidos que estamos sufriendo no solo en Acindar, sino en todas las fábricas y talleres de la región. La UOM tiene que cambiar su postura y ponerse al frente de estos reclamos”.
El debate sobre como hacer frente a los ataques de la patronal se remonta hace tiempo. El anterior sistema de suspensiones en Acindar había sido aprobado en agosto del 2014 por la UOM -sin discutirlo en asamblea- y contó en aquella oportunidad con la firma de los Comisiones Internas de la CTA y el PO. Frente a la negativa de la UOM a resistir los despidos antisindicales de agosto del 2015, ni la Interna de conjunto ni sus miembros de la CTA y el PO presentaron ninguna medida alternativa. Frente al paro del 24 de Febrero del 2016, en el que el PTS en el Frente de Izquierda impulsó junto a delegados de ATE una acción en el acceso a la planta para denunciar las suspensiones, los despidos y el protocolo anti protesta, la CTA se negó a participar, pese a que uno de sus directivos había manifestado su acuerdo. Semanas después, el acuerdo de suspensiones de Acindar lleva también la firma de su Secretario General entre otros. ¿Si las organizaciones no están para defender los derechos de los trabajadores, para que sirven?
El PTS en el Frente de Izquierda se propone ser parte de cada lucha en la que los trabajadores, las mujeres y la juventud enfrenten los ataques de los gobiernos y las patronales. Para ello, llamamos a enfrentar el plan de suspensiones que traerá también despidos y flexibilización, y a elegir nuevos delegados para poner las organizaciones de los trabajadores al servicio de la resistencia. |