Fotografía: Enfoque Rojo/Mendoza
En aquella oportunidad estos sectores dejaron en las bancas folletos que mostraban de manera casi cínica los ‘beneficios’ de no tener este derecho. Hoy llegó a la sesión un grupo de fundamentalistas a acusarnos de asesinos, diciendo estar a favor de la vida y en contra de la violencia a la mujer. Qué mayor violencia que tener a niñas violadas de 12 años que quieren abortar al arbitrio de jueces, médicos y estos grupos que las revictimizan tratándolas de delincuentes, asesinas. Hemos visto decenas de estos casos. Este intento de amedrentamiento también causó malestar en los periodistas que estaban cubriendo la sesión y en legisladores y asesores que se acercaron a mostrar su acuerdo.
Al parecer la reunión de Cristina con el Papa en el Vaticano y la consecuente votación express del Código Civil envalentonaron a estos sectores que representan lo más conservador de Mendoza. La separación de la iglesia y del Estado así como los derechos de 1921, aún no llegan a estas tierras.
Como decía mi compañera Cecilia Soria Mendoza aún no llega a 1921. En el Código Penal de ese año, en su artículo 86 inciso 2 dice que el aborto no es punible si el embarazo proviene de una violación o cuando corre riesgo la vida o la salud de la mujer. En el 2010 el Ministerio de Salud de la Nación elabora la “Guía técnica para la atención integral de los abortos no punibles”, luego hubo una exhortación de la Corte, el Ejecutivo debería aplicarlo y no lo hace. En el 2012 logró media sanción de diputados luego de movilizaciones de organizaciones de mujeres, pero por la presión de la Iglesia fue frenado en el Senado. ¿Por qué está frenado? me preguntaban algunos medios hoy. Justamente porque la Iglesia y sus creencias rigen aún las políticas de Estado y salud pública en esta provincia.
Necesitamos en Mendoza este elemental derecho. Pero no solo eso, queremos decidir sobre nuestro propio cuerpo, para que dejen de morir 300 mujeres por abortos clandestinos, en su mayoría pobres porque las ricas ‘se sacan la vergüenza en clínicas privadas’ y para eso necesitamos conquistar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. En el mundo se ha demostrado que con la legalización de esta práctica que se cobra la vida de muchas mujeres cuando es ilegal, no solo se salvan vidas, sino que disminuye la cantidad de abortos si va acompañado de un plan integral de educación sexual y la distribución de anticonceptivos. Vamos a seguir sosteniendo, educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.
Nos llevamos esta bandera al Encuentro Nacional de Mujeres este fin de semana en Salta, este fue un anticipo de cómo se ponen los sectores más conservadores de la Iglesia cuando luchamos por nuestros derechos. Vamos allí para volver con más fuerza llevar el debate a las escuelas, facultades y lugares de trabajo para conseguir que se aplique el protocolo y le derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, por la aparición con vida de Johana Chacón y la Libertad de Claudia Vera. |