En abril de 2014, parlamentarios como Boric (IA), Jackson (RD), Aguiló (IC), entre otros, impulsaron un proyecto de ley para regularizar las dietas parlamentarias. “La iniciativa plantea reformar la Constitución, estableciendo que una ley determinará la dieta que percibirán diputados y senadores, incluidas sus asignaciones”, se establece en el sitio web de la Cámara de Diputados. En dicha oportunidad, los diputados aseguraron querer rebajar el sueldo a la mitad, es decir, de $9 millones y fracción a unos $4,5 millones, como buen sueldo de gerente en Chile.
Hace unos días, integrantes del Ministerio de Hacienda y del Congreso se reunieron con el propósito de trabajar en una propuesta para rebajar o congelar los sueldos de parlamentarios. Las autoridades están percibiendo actualmente $9.100.000 en el caso de ministros y parlamentarios y $8.400.000 cuando se trata de subsecretarios. Si se lleva a cabo esta iniciativa, se revisarán los sueldos, dietas y asignaciones parlamentarias.
Si bien, la propuesta de rebaja en los sueldos de las autoridades comenzó a hacerse más patente con la iniciativa de Boric y Jackson, principalmente, quienes aludieron a las enormes diferencias salariales en el país y a lo “excesivo” de las remuneraciones de parlamentarios, proponiendo que se disminuyera sólo a la mitad; hoy en día tomó otro objetivo para el Gobierno: recaudar fondos para la reforma electoral, pues en concreto existirán más parlamentarios y más sueldos millonarios que costear.
En base a lo anterior, las autoridades ya han mencionado que el Congreso no recibirá más recursos fiscales para ajustarse a la nueva ley electoral, asegurando que el aumento en la cantidad de parlamentarios no significará la entrega de más dinero. Debido a esto, han anunciado que se baraja también la reducción de asignaciones, “beneficios cotidianos” como la gratuidad en los almuerzos y comidas de los legisladores.
Lo primero que deja entrever estas aseveraciones es que el Congreso está pensando en rebajar los millonarios sueldos de parlamentarios para ver cómo seguir costeando remuneraciones excesivas a los nuevos parlamentarios que sean electos, pero en ningún momento se piensa en el descriterio que significa que las autoridades del país reciban sueldos como si fuesen gerentes de empresas, totalmente alejados de la realidad que viven millones de trabajadores, a los que ellos supuestamente representan. Y en segundo lugar, ¿cómo puede existir tanta desfachatez como para recibir “beneficios cotidianos”, almuerzos y cenas gratis, sumado a viajes, entre otras cosas, cuando ganas al mes más de 9 millones? Ante este cinismo sin límites, es imposible no recordar la lucha que dieron los trabajadores portuarios en el año 2013 por tener media hora de colación, 30 minutos para poder comer y seguir trabajando, mientras que parlamentarios almuerzan y viajan gratis. ¿Y para los trabajadores y estudiantes de Chile por qué no existen los almuerzos y cenas gratuitas?
Las autoridades han asegurado que en base a la nueva ley electoral el costo anual en remuneraciones para un Senado integrado por 50 senadores sería de $5.163,3 millones, mientras que para la Cámara de Diputados, que estaría compuesta por 155 personas, alcanzaría los $16.006,2 millones. Esto daría una totalidad de $21.169,5 millones, es decir, más de 4 mil millones de pesos adicionales a lo que el Congreso gasta actualmente con la cantidad de parlamentarios que hay. ¿Y qué pasaría si los parlamentarios, los que supuestamente defienden los intereses del pueblo trabajador, ganaran lo mismo que una profesora, que un obrero calificado? ¿Por qué no pueden recibir remuneraciones como el común de los trabajadores, si supuestamente representan la realidad de la sociedad, y además votan las leyes que afectan a la gran mayoría?
En un contexto donde más del 50% de los trabajadores chilenos recibe el mísero sueldo mínimo, $250 mil con los que a duras penas se llega a fin de mes, y donde el conjunto del parlamento y políticos tradicionales se encuentran totalmente deslegitimados, no basta con plantear una propuesta de que se rebaje a la mitad o se congelen los millonarios sueldos de parlamentarios. La corrupción y el robo acechan a todo el régimen político del país y por supuesto que a la clase empresarial también. Todos los días se dan a conocer nuevos involucrados en casos fraudulentos, mientras que la población exige transformaciones estructurales, demanda educación gratuita para todos, salud pública de calidad y verdaderamente garantizada por el Estado, derecho al aborto para las mujeres, aumento del sueldo mínimo, que el Estado se haga cargo de las pensiones de los jubilados, entre otros grandes problemas. ¿Y, supuestamente, no hay dinero para responder a las demandas de los trabajadores, estudiantes, mujeres, adultos mayores?
No muy lejos de Chile, al otro lado de la cordillera, en Argentina, diputados del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, en especial aquellos que integran el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), impulsaron una propuesta para que todos los parlamentarios cobrasen lo mismo que una profesora. Claramente, dicha iniciativa ha sido obstaculizada por todos aquellos políticos que quieren seguir viviendo como empresarios, sin embargo, el ex candidato presidencial y ex diputado por Mendoza, Nicolás del Caño, durante todo su mandato entregó la gran mayoría de su sueldo a las luchas y huelgas de trabajadores, como también lo hicieron aquellos diputados también militantes de la organización mencionada. Ni 9 millones, ni 4 millones y medio, las autoridades deberían recibir el sueldo que obtiene la mayoría de la sociedad chilena, para que así se acerquen un poco a la realidad de millones de personas. |