Luis Ángel Bravo, Fiscal General del Estado de Veracruz, dio a conocer a la prensa que son siete los agentes municipales de Papantla que fueron aprehendidos e ingresados al penal veracruzano por la desaparición de Jesús, Luis y Alberto el pasado 19 de marzo.
Entre los policías municipales detenidos se encuentran el comisario de la policía municipal, Bernardino Olmedo Castillo, así como los policías Higinio Bastian Santiago, José Luis Ramiro García, Rufino Baltazar Pérez, Benito Velásquez Jiménez y Reyes León de la Cruz.
No es sólo Papantla. Tierra Blanca, Ostula, Ayotzinapa, Tlatlaya y tantas otras: desapariciones forzadas, torturas, ejecuciones sumarias son las prácticas que acostumbran la policía federal, estatal y municipal, así como el ejército y la Marina.
Todos entrenados por militares y agencias estadounidenses en el marco de la Iniciativa Mérida, firmada en 2008, supuestamente para “combatir a los cárteles del narcotráfico”.
La realidad es bien distinta: la función de las fuerzas represivas es mantener sojuzgada a la población en general y la juventud en particular para que no se resistan a una precarización cada vez mayor de los derechos democráticos y de las condiciones de trabajo y de vida.
Pero a pesar de todo, el descontento se expresa, como en la resistencia del magisterio contra la reforma educativa hace poco tiempo y el movimiento por Ayotzinapa que entre fines de 2014 e inicios de 2015 sacudió el país. |