[Al punto de su reunión con Patricia Bullrich, el gobernador de Santa Fe Miguel Lischitz se reunió con el ministro de Energía Juan José Aranguren y le llevó una propuesta para financiar el incremento en las tarifas de la luz, luego de la quita de subsidios por parte del gobierno nacional. “Pedimos que el gobierno nacional, a través de Camesa, nos permita generar un financiamiento que posibilite un desdoblamiento del pago del incremento tarifario, pensando en hacer más progresivo el impacto sobre la industria y el comercio, sobre todo donde hay fuentes de trabajo comprometidas”, indicó la secretaria de Estado de Energía, Verónica Geese, presente en el encuentro.
Este aumento, que se estima será entre un 150 y 200%, se suma a la escala del bimestre anterior que aumentó casi un 35% la tarifa de la luz (aunque algunos consumidores manifiestan que el incremento llegó a más de un 50%); y se verá acompañado por un incremento de un 250% en el servicio de gas que se dará en los próximos meses. Sectores industriales y comerciales prendieron la alerta y manifestaron que las nuevas tarifas son “impagables” y amenazaron con despidos y cierres de fábrica.
El titular de la Unión Industrial de Santa Fe, Alejandro Taborda afirmó al medio rosarino Radio Sí que“están llegando las facturas del segundo bimestre 2016 con aumentos escandalosos. Teníamos una suba respecto del último bimestre de 2015 de un 35 por ciento, pero ahora a las industrias de consumo intensivo de energía se le triplicaron y cuadruplicaron las facturas”. Según comentó el dirigente, las industrias que mayor perjuicio perciben con los tarifazos son las de uso intenso de energía como las lácteas que usan para el frío, las del arroz, papeleras, frigorífico, fundición.
Gestión de gobierno o pantomima para el ajuste
Paradójicamente, las amenazas de despidos se concretaron por anticipado. La política económica de ajuste que esta implementando Mauricio Macri, con voz y eco en la provincia de Santa Fe, ya tiene como saldo el cierre de la química ArZinc en Fray Luis Beltrán, el despido de más de 80 trabajadores y la amenaza de cierre de otras tres fábricas, Fundición Martínez, Agrinar y Faiart.
Al respecto se pronunció el dirigente del PTS Octavio Crivaro quien manifestó: “Se habla mucho de las empresas pero no de los trabajadores que son consumidores de estos servicios y tienen que enfrentar los aumentos con un magro sueldo con el cual ni siquiera llegan a fin de mes. Esto, sumado a la pérdida de puestos de trabajo y los cierres de fábrica. Exigimos que se grave a las grandes empresas que generan ganancias siderales, y que gozan de múltiples beneficios y exenciones impositivas, como los pulpos sojeros o grandes grupos inmobiliarios que llenan sus arcas con la especulación”. |