Una jornada parlamentaria oscura
El parlamento aprobó, y acerca a su promulgación con trámites legislativos aún pendientes, tres leyes contra el pueblo trabajador.
La primera, la reforma laboral que la Comisión Mixta aprobó, y concluyó en una reforma pro-empresarial, permitiendo con las “adecuaciones necesarias” el re-emplazo interno, calificando como “prácticas desleales” el bloqueo al acceso al lugar de trabajo, restringiendo con quórums la constitución de sindicatos en las PYMES, permitiendo la flexibilización laboral (adaptabilidad), entre otras medidas. La derecha quiere derechizarla aún más recurriendo al Tribunal Constitucional.
Saben que aún así es insuficiente para limitar la acción de los trabajadores en defensa de sus derechos. Los paros ilegales proliferan. Los métodos combativos se extienden, como el paro de 37 días de Atacama demuestra ahora mismo.
Por eso, refuerzan los mecanismos contra el pueblo trabajador y la juventud.
La segunda ley que aprobaron ayer en el Senado, es la llamada ley corta-antidelincuencia, que refuerza las atribuciones represivas de Carabineros, como la detención por sospecha, un retroceso a las políticas de la dictadura.
Esta batería de leyes se completó con la mordaza puesta a las investigaciones de los casos de corrupción en investigación.
El Gobierno introdujo una indicación a aquella misma ley que sanciona las “filtraciones” en las investigaciones, es decir, lo que sacó a la luz pública los casos de financiamiento secreto de los parlamentarios y funcionarios por los empresarios. Financiamiento que concluyó en leyes en su favor, como el “artículo Contesse” en la ley de royalty, y en la ley de Pesca que privatizó el mar.
Se suma la intransigencia ante la demanda de los trabajadores públicos de Atacama: “no hay plata” dice el Gobierno, mientras anuncia planes de transferencia a los empresarios por 10.000 millones de dólares.
Duros golpes al pueblo trabajador.
¿Una derrota?
Las leyes que están en proceso de aprobación, son duros golpes contra el pueblo trabajador y la juventud. Se preparan para más duros combates, que se apre-anuncian, o que están en desarrollo.
Significan una derrota legislativa. Está por verse si lograrán que sea una derrota política que frene o haga retroceder las movilizaciones en curso.
La restrictiva legislación laboral heredada de la dictadura, tuvo como efecto la proliferación de los paros ilegales y el recurso a métodos más combativos. El paro de Atacama hoy día es un botón de muestra, un camino, y una perspectiva de que se profundizará, ante el perfeccionamiento de lo aprobado en el Parlamento. Además, por la estrategia de lobby parlamentario seguido por la CUT, los trabajadores no lo tomaron como algo propio, y probablemente no cambie la disposición a la lucha de amplios sectores, no del conjunto de los trabajadores, que está en despliegue.
Las mayores atribuciones represivas para Carabineros buscan intimidar, pero la represión, seguimientos, torturas, son moneda corriente para las luchas, en especial para la juventud estudiantil, que persiste en sus luchas.
El resultado total, será ahondar la crisis de deslegitimación y representación de la casta de parlamentarios y funcionarios en compra-venta a los empresarios, haciendo más inestable la situación política.
Pero puede tornarse en su favor, y transformarlo en un triunfo político. Ante la reforma laboral pro-empresarial aprobada, la presidenta PC de la CUT Bárbara Figueroa anunció sus pasos a seguir: recurrir a la OIT y a Tribunales.
La tarea que se impone es lograr la unidad combativa y clasista de los trabajadores desplazando a las cúpulas burocráticas que hacen de voceras del Gobierno, y forjar la unidad con el movimiento estudiantil que ya anuncia movilizaciones para el 21 de este mes continuando su lucha por la gratuidad en la educación superior y la desmunicipalización en la educación básica y media. |