Cerca de 500.000 manifestantes salieron a las calles en Francia este jueves 28, en una nueva jornada de huelga contra la ley laboral. Gran asamblea unitaria en Plaza de la República, #Nuit Debout.
Francia vivió la cuarta jornada de huelga nacional convocada por los sindicatos y el movimiento estudiantil contra la Ley de reforma laboral que quiere imponer el gobierno de Hollande.
La movilización, en medio de las vacaciones escolares que duran dos semanas en Francia y terminan este fin de semana, se mantuvo en todo el país. Más de 60.000 personas en París, donde si bien no llegó a alcanzar los niveles de manifestaciones anteriores, aun así, demostró que el movimiento sigue y puede tomar un nuevo rumbo después de las vacaciones escolares. Decenas de miles en otras ciudades: 12.000 en Toulouse, 20.000 en Nantes, 15.000 en Lyon, más de 50.000 en Marsella, donde hubo 75 detenidos. En Rennes la manifestación terminó con una fuerte violencia policial y una estudiante casi pierde un ojo.
Por la mañana la huelga comenzó con piquetes y bloqueos económicos, organizados por los activistas en puntos estratégicos como los puertos. Le Havre, el segundo puerto más importante de Francia fue bloqueado por los portuarios y jóvenes de la zona. Los trabajadores de Le Havre votaron hace unas semanas una resolución contundente: si solo un joven o un estudiante cae preso, el puerto será paralizado. Una buena manera de soldar la unidad entre los diferentes sectores en lucha. Los portuarios esa región son uno de los sectores más de avanzada en este movimiento que comenzó en marzo.
En la Banlieue de Saint Denis -un distrito obrero, inmigrante y popular a las afueras de París- la Asamblea Interprofesional programó una acción de bloqueo, que llevaron adelante cientos de estudiantes de París 8, trabajadores de los buses, ferroviarios, y desempleados. Después de reunirse a las seis de la mañana, se dirigieron a bloquear el puerto fluvial de Gennevilliers, paralizando por unas horas el movimiento de mercancías y enviando un fuerte mensaje al gobierno y las patronales desde las primeras horas de la huelga.
Pero la policía y el gobierno también quisieron “dar un mensaje”, montando un gran operativo policial para cercar a los jóvenes, rodearlos, hostigarlos y finalmente llevar detenidos a un centenar a la comisaría. Allí, según el relato posterior de algunas estudiantes de Paris 8, el maltrato se sintió especialmente entre los jóvenes de origen árabe, debido al racismo policial habitual.
Mientras los estudiantes de París 8 seguían en la comisaría, otros activistas de esa universidad se reunían en asamblea junto a miembros de la Asamblea Interprofesional en la Casa de los sindicatos para programar una respuesta rápida y exigir su libertad. Una hora después, casi todos fueron liberados, salvo dos: un profesor de sociología de Paris 8 y un ferroviario de la Gare de Austerlitz.
La jornada de movilización continuó agitada. A las 14 horas partió la movilización central desde el sur de Paris. Trabajadores de hospitales, aeropuertos, ferroviarios, estudiantes secundarios, universitarios, choferes de buses; trabajadores de diferentes sectores y sindicatos se manifestaron con sus banderas y pancartas contra la ley del trabajo.
El cortejo ocupaba varios kilómetros, y tardó al menos tres horas en terminar en la plaza Nation. En ese punto la policía, como ya es de costumbre en las últimas movilizaciones, tiraba gases para ir dispersando a los manifestantes. En un momento incluso gaseó a los que se refugiaron dentro del Metro.
Una gran asamblea con el espíritu del 68
Algo realmente significativo de esta jornada fue la gran asamblea de convergencia de las luchas en la Plaza de la República, convocada por la comisión de “huelga general” del movimiento Nuit Debout, a propuesta de los estudiantes.
Miles de personas ocuparon la Plaza de la República desde la tarde, al terminar la movilización y se prepararon para escuchar las propuestas de los diferentes sectores en lucha. Participaron representantes de las coordinadoras estudiantiles y de los sectores en lucha, como ferroviarios, hospitales y correos.
Los primeros oradores, muy aplaudidos, fueron Elsa y Manon, voceras de Paris 1 y Paris 8 en la coordinadora estudiantil, y Nathan, representante de los estudiantes secundarios en lucha. Apelaciones al “todos juntos”, llamados a la huelga general, repudios a la represión policial, denuncias a la burocracia de los sindicatos y en general contra la precariedad y explotación del capitalismo, fueron algunos de los discursos que se escucharon entre aplausos en la plaza. Cuando le llegó el turno al dirigente de CGT se sintieron también algunos chiflidos y reclamos por su negativa a llamar a una huelga general prorrogable.
La asamblea de Nuit Debout la noche del 28A, donde se encontraron estudiantes, jóvenes, secundarios, ferroviarios, trabajadores del correo, de los hospitales y desempleados, puede ser un salto en la convergencia de las luchas. Un “espíritu del 68” que emanaba de algunos discursos y que muestra las potencialidades que puede desarrollar el movimiento.
Este viernes al mediodía, el movimiento estudiantil y la asamblea de Saint Denis convocan a movilizarse para exigir la libertad de los detenidos que aún quedan en la comisaría. El día comienza caliente.