Adelantándose a lo inevitable, el domingo por la noche el gobernador Alejandro García Padilla, anunciaba en un discurso televisivo que el Banco Gubernamental de Fomento para Puerto Rico (BGF) no podría realizar el pago del próximo vencimiento de deuda este lunes, por la suma de 422 millones de dólares.
“Al enfrentarnos con la falta de liquidez para satisfacer tanto las necesidades de nuestros acreedores como las de los servicios a nuestra gente, he tenido que elegir”, dijo el gobernador.
El Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que es un territorio no incorporado de los Estados Unidos con estatus de autogobierno, lleva 10 años de estancamiento económico. Entró en suspensión de pago de su deuda en agosto de 2015, mientras el BGF (que provee liquidez a las reparticiones públicas de Puerto Rico), no había dejado de pagar su deuda hasta ayer. Las expectativas de una cesación de pagos del BGF eran altas, según datos del gobierno, el BGF tenía 562 millones de dólares disponibles para pagar deuda al 1 de abril.
Puerto Rico arrastra una deuda de bonos por 70 mil millones de dólares. Además, atraviesa un fuerte éxodo de su población, como efecto directo de la crisis económica.
A la espera de una ayuda del Congreso de EE.UU. que no llega
García Padilla tiene el poder de suspender pagos de deuda si ésto impidiera cumplir con el pago servicios esenciales como salud y educación, otorgado por una ley sancionada en abril de este año.
Para salir de esta situación económica sofocante por endeudamiento, que algunos han incluso llamado “la Grecia de América Latina”, Padilla espera la “ayuda” del Congreso norteamericano, votando la reestructuración. Aunque aseguró que hubiera preferido tener un marco legal para poder reestructurar el monto adeudado de una manera ordenada.
En medio de primarias en Estados Unidos, que atraviesan toda acción del Congreso, sorprendió la decisión del republicano Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, quien se puso a la cabeza de encontrar una salida para resolver la crisis de deuda de Puerto Rico.
Ryan presentó un proyecto de ley que propone crear una Junta Supervisora Federal con el poder para aprobar o rechazar los presupuestos locales y aprobar los planes para una reestructuración de deuda supervisada por la corte, según publicaba The Wall Street Journal.
Esta medida intentaría los límites que tiene Puerto Rico, ya que las instituciones públicas del estado libre asociado no tienen acceso a las cortes federales de quiebra, a diferencia de las municipalidades en los estados de la unión. Y debido a que Puerto Rico no es un país, no puede acudir al Fondo Monetario Internacional para recibir ayuda.
Un nuevo aleteo de los buitres de siempre
El gobernador García culpa a la influencia política de los fondos de inversiones a los que calificó de "buitres", por el hecho de que Congreso se fue a su receso la semana pasada sin decidir sobre la medida, que estaba en comité. Así lo confirmó en conferencia de prensa, al asegurar que “su peor enemigo ahora es la política.”
Tal como lo vimos con el caso de Argentina y el reciente acuerdo con los “fondos buitres”, donde se han acordado tasas altísimas que promedian los 7 puntos, los buitres han comenzado a revolotear sus alas. Algunas demandas ya están en marcha. El mes pasado, un grupo de fondos de cobertura que poseen bonos del BGF presentó una demanda en corte federal pidiendo que se le prohíba al banco retirar fondos. Por este motivo, desde las autoridades de la isla apresuran las negociaciones con sus acreedores para intentar frenar las demandas por impago. |