En las principales ciudades, decenas de miles conmemoraron el Día Internacional de los Trabajadores. A días de la cuarta huelga convocada por sindicatos y el movimiento estudiantil la lucha contra la reforma laboral sigue firme.
Un gobierno que se pone de pie contra el pueblo trabajador
La consolidación de una perspectiva, de “una bandera por la cual luchar”, como se describe muy bien en un artículo publicado recientemente en este medio, es lo que está crispando los nervios de un gobierno que aumenta cada día las medidas represivas.
Este domingo primero de mayo, por el día internacional de los trabajadores, decenas de miles se movilizaron en toda Francia. La lucha contra la reforma laboral no frenó este domingo para saludar a la bandera, sino que se enfrentó una vez mas a los perros guardianes de las patronales entre mares de gases lacrimógenos.
El ministro de Interior, Bernard Cazeneuve, informaba que las fuerzas represivas detuvieron a 18 manifestantes. Que se suman a los más de 100 de la semana pasada.
Aclaró también que en París se produjeron "incidentes inaceptables por parte de una minoría marginal y violenta". Vale aclarar que no se refiere a los efectivos de las fuerzas policiales, sino que de esta forma el ministro “describe” a quienes luchan por que no se implemente una ley que culminará con el aumento de los contratos basuras, peores salarios, negará los Convenios Colectivos de Trabajo, y demás medidas, que al Ministro con sueldo de empresario le tienen sin cuidado.
El gobierno de Hollande de la mano de las corporaciones mediáticas, y de la prensa escrita lanzaron una campaña de descrédito contra los sectores que se movilizan para repudiar la reforma de la ley de trabajo, hablando de “delincuentes organizados”, y que estos buscan “lesionar a los policías”.
La represión estatal ya se cobró varios heridos de gravedad. Un joven estudiante perdió el ojo izquierdo como producto de disparos de balas de goma durante la pasada huelga en la ciudad de Rennes. A su vez, en Marsella, una joven estudiante secundaria de 16 años fue internada de emergencia por heridas en su estomago también por disparos con balas de goma a corta distancia, quien declaró consultada por Revolutión Permanent.fr por que se movilizó el 28 de abril, respondió: “En contra de la legislación laboral, y de esta reforma, que nos parece anormal”.
Sigue la lucha por terminar con la reforma laboral
Un grafiti grita en la pared “Rémy Fraisse Vivait!” (Rémy Fraisse está vivo!), en referencia al activista ecologista de 21 años asesinado por el gobierno de Hollande en la noche del 25 al 26 de octubre del 2014. Su recuerdo sigue en pie. Pancartas exigen una nueva “¡Gréve generale!” (Huelga general) en una París convulsionada. Los policías son increpados por manifestantes y retroceden, avanzan, y se ocultan de la lluvia de piedras detrás de sus escudos transparentes. El reclamo de los manifestantes es profundo. No quieren soportar el peso en sus espaldas de una crisis ajena.
La decisión para luchar se siente en las calles. El repiqueteo de las granadas de gases lacrimógenos se entremezcla con las patadas furibundas que les devuelven los gases a la gendarmería. Una ola de gas blanco nubla un sol que es visto por miles detrás de las antiparras, precarios instrumentos para aguantar la represión.
La ira crece con los ánimos de lucha. La respuesta represiva de un gobierno que nada tiene de “socialista” y que todo tiene de pro-patronal lanza nafta en los músculos que se ejercitan en la lucha contra un gobierno y sus capitalistas.
Días atrás, el jueves 28 de abril, medio millón de personas se movilizaron en las principales ciudades del país galo. Fue un contundente pronunciamiento a pesar de las vacaciones escolares.
Se suman ya dos meses de lucha en las calles, organización y coordinación, que deberán profundizarse para vencer.